Quien pregunta, no yerra.
Agua hervida es media vida.
El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
Mejor haber soplado con fuerza, que tener la boca quemada.
Comiendo pan y morcilla, nadie tiene pesadilla.
Río cruzado, santo olvidado.
Durmiendo es, y me canso, ¿qué no sería trabajando?.
Llevad vos, marido, la artesa, que yo llevaré el cedazo que pesa como el diablo.
Te cierran una puerta y te abren diez.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
Con hermosura sola no se pone la olla.
Casadita y con hijos te quisiera ver, que doncella y hermosa cualquiera lo es.
la ropa son alas.
Cree lo que vieres y no lo que oyeres.
Amigo por su interés, amigo tuyo no es.
Casa mal avenida, presto es vendida.
Mientras hay unos que madrugan, hay otros que no se acuestan.
Tengo el pie al Herrera, y veremos del pie que cojeamos.
El que no quiera ver visiones que no salga de noche.
No te vallas a morder la lengua.
Aprovéchate gaviota que no te verás en otra.
Ratones y falsos amigos, huyen cuando oyen ruido.
Un amigo es como la sangre, que acude a la herida sin que la llamen.
Vida sin amor, años sin verano
Idealista de la intriga, que piensan con la barriga.
Abominable es el hombre que hace mal uso de su tiempo
Zurra que te zurra y así andará la burra.
Quien ha de pasar la barca no cuenta jornada.
Flores en Mayo, tarde o temprano hallo.
Si el alumno no supera al maestro, ni es bueno el alumno, ni es bueno el maestro.
No se puede estar al plato y a las tajadas.
Tanto peca lo mucho como lo poco.
Si deseas ser feliz, tienes que desear ver a otros felices también.
La madre y la hija, por dar y tomar son amigas.
La más fina mula, patea y recula.
Harto es bobo quien se mete en la boca del lobo.
Viudas, casadas y doncellas, buenas son todas ellas.
Al mal cocinero le estorban hasta las cucharas.
La mujer para ser buena, poco culo y buenas tetas.
El viejo el hipo para morir, el niño el hipo para vivir.
El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.
Si te pica el escorpión, busca pala y azadón.
A comer, sé tu el primero; a pelear, el postrero.
De esa manera, mi abuela.
Quien en ti se fía, no le engañes.
La muerte tiene las piernas frías.
Nunca mejor está el árbol que en la tierra donde se cría.
Cada cosa son dos cosas, cuando no son veinte cosas.
Buen lector, mal escribano.