No te metas en querellas ajenas.
Quien se enamora sin dinero y se sulfura sin poder es un infeliz
Burro pelado a trasquilones, a los diez días no se le conoce.
Lo que los ojos no ven, el corazón no lo desea.
Al mejor caballo se le van las patas.
Cuando el ama no está en casa, las ollas están sin asa.
La boca rige la tierra, pero el mar lo rige la mano.
De vez en cuando la piedra perfora la piedra.
El que es perico donde quiera es verde.
Uno madrugó y veinte duros encontró, pero más madrugó el que los perdió.
La costumbre vence a la ley.
No hables por boca ajena.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
El muerto al pozo y la viuda al gozo.
En bote pequeño la buena mermelada.
Sábalo de mayo, calenturas para todo el año.
Ni la pobreza obliga a nadie a robar, ni la riqueza lo evita.
El que esta abajo no tiene miedo de caer.
La mujer experimentada, es temida y mal mirada.
El árbol más fuerte y frondoso vive de lo que tiene debajo.
Cuando vayas a mear se te advierte de antemano, si te quieres conservar gordo, fuerte, robusto y sano, no le metas a una puta lo que llevas en la mano.
Quien duerme no coge liebre.
Admisión de delito, relevo de prueba.
Entre lo feo y lo hermoso, deme Dios lo provechoso.
Quien está enamorado de las perlas se tira al mar
Hasta el rabo, todo es toro.
El pasado tiene más perfume que un bosquecillo de lilas en flor.
A quién le dan pan, que llore.
Algunos buscan la felicidad. Otros la crean.
Mal está el ama, cuando el barbero llama.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
El zapato malo malo, más vale en el pie que no en la mano.
No le llames trigo hasta que esté en el silo.
Si quieres que el ciego cante, la limosna por delante.
No te mofes de los viejos, que de ellos no estamos lejos.
Hoy por ti, mañana por mí
Agua corriente, agua inocente.
Si vas a creer todo lo que lees, mejor no leas.
Casa compuesta, caja en la puerta.
En libros hay ciencia ingente, pero poca en nuestra mente.
Cada uno es maestro en su oficio.
No persigas la sombra y pierdas el bulto.
La obra bien hecha, a su autor recomienda.
La cosa más baladí, para algo puede servir.
Al revés te lo digo, para que me entiendas.
En Abril, aguas mil.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
No vacíes tu vientre a todo el mundo ni dañes la consideración que de ti tienen.
Vale más ser envidiada que envidiosa.
El vino con el amigo.