De tal colmena tal enjambre.
Desde Los Santos a San Andrés, buena sementera es.
Muchas manos hacen Ligero el trabajo.
Quien compra lo que no debe, vende lo que duele.
Amistad de carne y vino no vale un comino.
El trabajo mata al asno, pero no mata al amo.
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
A quien tiene abejas, nunca le falta un buen postre en la mesa.
Tripas llevan corazón, que no corazón tripas.
Buenos son barbos cuando no hay truchas a mano.
Zanahorias pequeñas trae la huerta ahora que el hortelano esperaba de arroba.
Cochino que tuerce la cola, no pone huevos.
La gallina, la mujer y el marrano, con la mano.
A heredad vieja, heredero nuevo.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
Más chuletas y menos servilletas.
Nadie da duros a cuatro pesetas.
Al perro que tiene dinero se le llama señor perro.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
Hijo de gato caza ratón; hijo de pillo sale bribón.
Cabrito el de Marzo, cordero el de enero.
El asno y la mujer, a palos se han de vencer.
Al asno a palos y a la mujer a regalos.
Patrimonio conjunto de bienes, matrimonio conjunto de males.
A brutos da el juego.
Las gallinas de arriba cagan a las de abajo.
A la corta o a la larga, el galgo a la liebre alcanza.
Cacarear y no poner, si malo en la gallina, peor en la mujer.
La hacienda, el dueño la atienda.
Abogado novato, Dios te asista, entre parientes, pobres, putas y petardistas.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
No cuentes los polluelos antes que salgan los huevos.
En cada pago, su viña, y en cada barrio, su tía.
Raras veces hay seso en la prosperidad.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
Dan pañuelos a quién no tienen narices.
Hay más días que sandías.
Tretas y tetas pueden más que letras.
En donde menos se espera, sale el conejo en carrera.
El mosquito no se apiada del hombre, por más flaco que esté.
Lluvia y nieve por enero, son anuncios lisonjeros.
Hijo casado, vecino airado.
Con dinero baila el perro.
La ley es como la tela de araña, atrapa los bichos chicos y deja pasar a los grandes.
Trabajo de común, trabajo de ningún.
Incluso el perro con mover la cola se gana el alimento
Dueña que mucho mira, poco hila.
La mujer y la gallina, por la pluma se adivina.