Amores reñidos, los más queridos.
Burro cansado, burro empalmado.
Viejo con moza, mal retoza.
Variante: En nombrando al rey de Roma, por la puerta asoma.
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
Aurora rubia, o viento o lluvia.
A mucho vino, poco tino.
Enero, claro y heladero.
Pollo nuevo y vino anejo, hacen mozo al hombre viejo.
Uno madrugó y veinte duros encontró, pero más madrugó el que los perdió.
Recio llama a la puerta el que trae mala nueva.
Caro compró el que rogó.
Quien madruga ojeras tiene.
Rana que canta, señal de agua, la de su charca.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Yo soy Duero, que todas las aguas bebo; si no es a Guadiana, que se va por tierra llana, y a Ebro, que no lo veo, y a Guadalquivir que nunca le vi.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
Pan a hartura y vino a mesura.
El amo majestuoso, hace al mozo reverencioso.
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
La fortuna es un cristal; brilla pero es frágil.
A buey viejo, pasto tierno.
De caballo overo, ni la crin ni el cuero.
Cada oveja con su pareja.
Buen corazón quebranta mala ventura.
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
Hay que tomar el toro por las astas.
Dar a guardar las ovejas al lobo.
Por San Mateo, la vendimia arreo.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
Bollo de monja, costal de trigo.
Mercader y puerco, quiérolos muertos.
Lo que se hace de noche sale de día.
El río pasado, el santo olvidado.
Ruin señor, cría ruin servidor.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
Que cada zorro cuide su propia cola.
La puta de Toro y la trucha del Duero.
Indio con puro, ladrón seguro.
Borracho que come miel, pobre de él!
El ruin buey, holgando se descuerna.
Pájaros de otoño, gordos como tordos.
Amigo por amigo, el buen pan y el buen vino.
Lobos de la misma camada.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
Cuando el sol se pone rojo es que tiene agua en el ojo.
El vino como el rey, y el agua como el buey.
La vista de un amigo, refresca como el rocío de la mañana.