De la risa al duelo un pelo.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
Tras cada pregón, azote.
La envidia, dice el autor, es martillo destructor.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
Cuando la gana de joder aprieta, ni el culo de los muertos se respeta.
Buenas palabras me dice, y a la espalda me maldice.
Burro suelto del amo se ríe.
El oro luce, y la virtud reluce.
El que está, y no está por su gusto, que se joda es justo.
Ama de buen grado, si quieres ser amado.
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
Albricias, madre, que pregonan a mi padre.
De la abundancia viene la vagancia.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
Al saber lo llaman suerte.
El hombre celoso, hace de la pulga un oso.
Hablar bajo y obrar alto.
Limosna que así se vela y se ofrece, de lo alto viene.
Pa' chulo yo y pa' puta mi mujer.
Cabeza grande, talento chico.
A la sombra del favor, crecen vicios.
El cobarde es león en su casa y liebre en la plaza.
Justo peca en arca abierta.
Antes de que acabes, no te alabes.
El que se viste con lo ajeno, en la calle lo desnudan.
Asno de dos, válgale Dios.
Hay que ser puerco pero no trompudo.
Conviene más, ser tenido, que resultar exprimido.
Como al caballo le prueba el camino, a los hombres les prueba su sino.
Un hombre puede seguir vivo después de haber perdido la vida, pero no después de haber perdido su honor.
Al endeble todos se le atreven.
Yerros de amor, dignos son de perdón.
Ira de hermanos, ira de diablos.
No te de Dios pleitos, aunque tengas derecho.
Todos obedecen con gusto cuando el que manda es justo.
Uno no esta vencido hasta que reconoce su derrota.
Acójome a Dios que vale más que vos.
Lo que vale la pena hacerse, vale la pena hacerlo bien.
Una equivocación, cualquiera la tiene.
El prometer no empobrece, y cosa de ricos parece.
El heroísmo consiste en aguantar un minuto más.
Gozarse en el mal ajeno, no es de hombre bueno.
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
Que mis enemigos sean fuertes y bravos, para que yo no sienta remordimiento al derrotarlos.
Gusto secreto, no es gusto entero.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
Hasta el rabo, todo es toro.