El hombre lo pide, y la mujer decide.
Cada pardal a su espigal.
Al guardar el trigo, no quiero parientes ni amigos.
El que te presta oídos es porque también quiere hablar.
Caballo andador tropezador.
Las flores bonitas no dan buenos frutos.
A quien feo ama, bonito le parece.
Ni con cada mal al físico, ni con cada pleito al letrado, ni con cada sed al jarro.
Todo hombre que quiera mentir, gran memoria debe tener.
A más oro, menos reposo.
Todo el mundo nace poeta.
Quien hace mal, aborrece la claridad.
Quien por malos caminos anda, malos abrojos halla.
Hacer una tempestad en un vaso de agua.
Nunca falta tapadera, para cubrir la gotera.
Hijos y mujer añaden menester.
Nada se nos parece tanto como nuestras fantasías
Jugar limpio, bueno para la conciencia y malo para el bolsillo.
El can en Agosto, a su amo, vuelve el rostro.
El vuelco del carro delantero puede servir de aviso al que va detrás.
Alta cama y poca ropa, es señal de gente loca.
Años de higos, años de amigos.
No puedes guiar el viento, pero puedes cambiar la dirección de tus velas.
Si la vida te da manzanas, hazte un zumo de peras.
A la que bien baila, con poco son le basta.
Buenos son barbos cuando no hay truchas a mano.
Lluvia y sol, bautizo de zorro.
Quien envidioso fuere, antes de tiempo fuere, antes de tiempo muere.
Burla pesada, en veras acaba.
El dinero es bien venido aunque llegue en una bolsa sucia.
Aunque te chille el cochino, no le aflojes el mecate.
Aunque la dulzura halaga, la mucha miel empalaga.
A quien Dios quiere bien, la casa le sabe.
La situación está tan mala que si mi mujer se va con otro, yo me voy con ellos.
Dios no desampara a sus hijos.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
Jornal adelantado, brazos quebrados.
Que bien va la Virgen y los cucuruchos bien clavados.
Nunca falta de que reírse.
Amigos que no dan y vecinos que no prestan, quedar mal poco cuesta.
Zozobra la verdad; más nunca ahogada la verás.
A la mujer y la picaza, lo que vieres en la plaza.
El casamiento y el buñuelo quieren fuego.
El toro y el vergonzoso poco duran en el coso.
Unos por otros, la casa sin barrer.
El agua que en otoño corre, es la que te saca de pobre.
Ladrón que roba poco, es tonto y loco.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
Peso y medida, alma perdida.
Da lo tuyo antes de morir, y dispónte a sufrir.