Mujer pecosa, mujer hermosa.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
Cuando Junio llega, prepara la hoz y limpia la era.
Ama de buen grado, si quieres ser amado.
A la gallina y a la mujer, le sobran nidos donde poner.
Aquel a quien amamos no tiene defectos; si le odiáramos, carecería de virtudes.
Los que beben mucho no le encuentran el gusto
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
Amores añejos acaban con los pellejos.
Jugar la última carta.
Magra olla y gordo testamento.
Ningún ladron quiere ser robado.
A marido ausente, amigo presente.
El que ha derramado sus gachas de avena no puede recogerlas todas
Las cosas en caliente pegan.
Mucho Madruga el que una cartera que encontró; pero más Madruga el que la perdió.
El mono sabe el palo al que trepa.
La pisada del amo, el mejor abono.
Hasta la sepultura el amor fuerte dura.
Amor, tos y fuego, descúbrense luego.
Las manos ociosas conducen a la pobreza; las manos hábiles atraen riquezas.
Lo difícil es tener, si no sabes mantener.
Las deudas de cariño, solo con amor se pagan.
Alabanzas y regalos, malos tratos.
Trabajando por cuenta ajena, poco se gana y mucho se pena.
Nunca des consejo sin que lo pidan.
Como soy gallego, ni pago ni niego.
Mas dichoso es mendigo sano, que rey enfermo.
No hay provecho propio sin daño para otro.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
El burro hablando de olotes.
A un clavo ardiendo se agarra el que se está hundiendo.
No gastes pólvora en gallinazos.
Si golpeas tu mano contra una piedra, no esperes más que dolor.
Si quieres ganarte un enemigo, presta dinero a un amigo
Cada raposa mira por su cola.
Seguido, seguido, hasta que pase el dolor.
Mal viene el Don con la carga de paja.
De la corriente mansa me libre Dios, que de las aguas bravas me libro yo.
Después de la resaca viene la pleamar.
Hasta la Ascensión, no te quites el ropón; y después, quita y pon.
La generación anterior planta árboles y la posterior se cobija a su sombra.
No puedes tapar el cielo con la mano.
Limosna que así se vela y se ofrece, de lo alto viene.
Quien hace bien al astroso, no pierde de ello, más piérdelo todo.
Hay quien busca un burro estando sentado sobre él.
La paja en el ojo ajeno se mira más despacio.
Cacarear y no poner huevos, cada día lo vemos.
Nuestros conocimientos pueden llenar el imperio pero nuestros amigos caben en el puño
La pobreza es dura carga, pero hace callo a la larga.