El amor y los celos son compañeros.
Algo sabe el que no sabe, si callar sabe.
Más quiero ser de moza desdeñada, que de vieja rogada.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
Me lo dijo un pajarito ya casi para volar, todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
El amor es como la flor de la higuera: si se huele discretamente exhala su fragancia, pero si se la expone a los ojos de los demás acaba cubierta de moscas y pierde su perfume
Refranes de los abuelos, breve evangelio.
Llena o vacía, menos la quiero tuya que mía.
La felicidad, como el arco iris, no se ve nunca sobre la casa propia, sino solo sobre la ajena.
El fraile predicaba que no debía hurtar y él tenía en el cepillo el ánsar.
Luna con cerco, lluvia y viento.
Tras buen soplo, buen sorbo.
Cabeza calva, peinada antes del alba.
Los pensamientos no tienen fronteras
Tu secreto debe pasar a ser parte de tu sangre.