Como quitarle el poto a la jeringa.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
Refranes de los abuelos, breve evangelio.
Me lo dijo un pajarito ya casi para volar, todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
El fraile predicaba que no debía hurtar y él tenía en el cepillo el ánsar.
¿Con caballo, con dinero y sin mujer, cuándo se te vuelve a ver?.
Llena o vacía, menos la quiero tuya que mía.
Tras buen soplo, buen sorbo.
La felicidad, como el arco iris, no se ve nunca sobre la casa propia, sino solo sobre la ajena.
El amor es como la flor de la higuera: si se huele discretamente exhala su fragancia, pero si se la expone a los ojos de los demás acaba cubierta de moscas y pierde su perfume
Más quiero ser de moza desdeñada, que de vieja rogada.
Luna con cerco, lluvia y viento.
Cabeza calva, peinada antes del alba.
Casa de padre, viña de abuelo y olivar de bisabuelo.
La voz del culo no admite remedio ni disimulo.