Año de avispas, año de nieves y ventiscas.
La mujer y la gallina, pequeñina.
Una buena dote es un lecho de espinos
La razón es de quien la tiene.
El mal agüero del espejo roto es que hay que comprar otro.
De cuando en cuando, al desgaire, echa una canilla al aire.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
Mucho corre la liebre, pero más el galgo que a prende.
La cascara guarda el palo.
Hay más sabiduría escuchando que hablando.
A los cien años todos calvos.
Pasará, sea lo que sea.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
Del necio, a veces, buen consejo.
Al espantado, la sombra le basta.
Una sola vez no es costumbre.
Cien gallinas en un corral cada una dice un cantar.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
Igual con igual va bien cada cual.
No eches toda la carne al asador.
La mujer del césar, no solo ha de ser honrada, sino que lo ha de parecer.
La flecha que indica el camino y el sendero que conduce a la cumbre se llama acción
Vino tinto con la vaca, y blanco con espinaca.
Quien sobre tarja bebe, lo bebido lo mea y lo meado lo debe.
El pasado tiene más perfume que un bosquecillo de lilas en flor.
Es más vivo y es más pronto, quien a veces se hace el tonto.
Olla con jamón y gallina, ¡canela fina!.
Ser un mordedor de pilares
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
Por miedo de pajarillos, no dejes de sembrar mijo.
Tres ces matan a los viejos: caída, cámaras y casamiento.
La ignorancia envejece como el búfalo, su grasa crece, más no su sabiduría.
Buenas palabras y buenos modales, todas las puertas abren.
Baila Antón según le hacen el son.
Bocadito regular, que se pueda rodear.
Agarrando aunque sea fallo.
Quien casa por amores, malos días, buenas noches.
Vino y amores, de viejo los mejores.
Tal para cual, para tal culo, tal pañal.
Estar como caimán en boca de caño.
Come niño, y crecerás; bebe, viejo, y vivirás.
Hay ayudas que son lavativas.
Por más que oigas consejos no te haras más rápido viejo.
Según te verán, así te tratarán.
Buena, joven, rica y bella, ¿dónde estella?.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
El tiempo es oro.
Cuando todo se hierve, te pueden dar gato por liebre.
Hasta los animales se fastidian.
Para curar el mordisco, babitas del mismo "pizco".