Yo que no duermo, a todos doy mal sueño.
Tentar la huevera a las gallinas
Asno con hambre, cardos come.
Al fraile mesurado, mírale de lejos y háblale de lado.
Los refranes no engañan a nadie.
Luna que sale colorada, próxima ventada.
Para el solano, agua en mano.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
Quien está enamorado de las perlas se tira al mar
Ocio, ni para descansar.
Es tiempo de vacas flacas
Gota de miel, caza más moscas que un tazón de hiel.
Donde no hay, por demás es el buscar.
Agua trae en el cuerpo luna con cerco.
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
El holgazán tiene en vano sus cinco dedos en la mano.
Interés, cuánto vales.
Desconfía del médico joven y del barbero viejo.
Meter aguja y sacar reja.
Viento del solano, agua en la mano.
Otros tiempos, otros modos.
Al trabajo, por su vejez, no le engañan ni una ve.
Zorras y alcahuetas, todas son tretas.
Busca una agujita en un pajar, y verás como te va.
Al que quiera celeste, que le cueste.
Nieve en octubre, siete lunas cubre.
Cazador y cazado confían en Dios.
Can que mucho lame, saca sangre.
Cazador, mentidor.
Lo que fuere sonará.
Está como la reina mora que a veces canta y a veces llora.
Más sabe el zorro por viejo que por zorro.
Variante: En Febrero busca la sombra el perro; a finales, que no a primeros.
No penetres demasiado hondo en el corazón de un amigo, no fuese caso que encontrases en él el egoísmo.
En negocios de mucho tomo, ándate con pies de plomo.
Retozos a menudo, presto llegan al culo.
El que no llora no mama.
No hay más sordo que el que no quiere oír.
Más corre un galgo que un podenco.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
Cuando era moza, meaba por un punto, ahora que soy vieja, méolo todo junto.
La inteligencia es como los calzones, hay que tenerla pero no hay que mostrarla.
Más come la vaca en una lenguada que la oveja en toda la jornada.
Pídeles consejos a los viejos y a los jóvenes, pero sigue tu propio sentido común.
Que no te den gato, por liebre.
El cerdo no sueña con rosas, sino con bellotas.
Oveja cornuda y vaca barriguda, no la trueques por ninguna.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
Buitres y milanos, primos hermanos.
Guarda los pensamientos de la noche para la mañana