Si la locura fuese dolores, en cada casa, habría voces.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
¡Lo que va de lo vivo a lo pintado!.
Ni rosas sin espinas, ni amor sin celos.
Atáscate, que hay lodo.
A la mujer y la picaza, lo que vieres en la plaza.
Año de nieves, año de bienes.
Cuando una puerta se cierra, otra suele abrir la fortuna.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
Zanahorias y nabos, primos hermanos.
O Corte o cortijo.
Lo que de noche se hace a la mañana aparece.
La hermosura, revuelta, mas la fea, ni compuesta.
Está oscuro debajo de la lámpara
Viejo cansado, muerto o corneado.
El diablo está en los detalles.
Amigos y compadres búscalos entre tus iguales.
El que tiene boca, se equivoca.
El vino poco, trae ingenio; mucho, se lleva el seso.
Las palabras se cogen, de quien las dice.
Con tontos, ni a coger hongos.
Albañil seas y en el cierre de un tejado te veas.
Injurias olvidadas, injurias remediadas,.
Más peligrosa esa vieja, que un tiro entre ceja y ceja.
Al asno a palos y a la mujer a regalos.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
La fortuna es de vidrio y se quiebra con cualquier golpecillo.
Desgraciado se vea quien a los suyos desprecia.
Irse de picos pardos.
Lo que el viejo ve por estar sentado, no lo percibe el joven que esta de pie.
Estrenar casas y domar potros, otros.
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
Muchas manos en un plato causan arrebato.
Abaja acá, gallo, que estás encaramado.
De lo perdido, lo que aparezca.
Refranes y consejos todos son buenos.
Donde se ha visto que los patos le tiren a las escopetas.
Boca dulce y bolsa abierta, te abrirán todas las puertas.
Guagua que llora mama.
Antes de pedirle ropa a un hombre, mire la ropa que él lleva.
Entender lo bello significa poseerlo
Preferir ser jade en añicos antes que una teja entera.
Valientes por el diente, conozco yo más de veinte.
Ofrecer el oro y el moro.
Abriga bien el pellejo si quieres llegar a viejo.
No hay gato que no tenga uñas.
Arregostóse la vieja a los berros; no dejó verdes ni secos.