Ruin señor, cría ruin servidor.
Los enemigos del casado son tres: la moda, el modista y la mujer.
El ladrón empieza robando un alfiler y llega a robar un imperio
Mujer Besada mujer ganada.
Cruz y raya, para que me vaya.
El dolor del viudo es corto pero agudo
Quien tiene ocios, le salen mal los negocios.
A quien te pide capa por justicia, dale la media en paz.
A chico mal, gran trapo.
El que presta a un amigo, pierde el dinero y pierde el amigo.
Ya acaecido el hecho, llega tarde el consejo.
Juzga al hombre por sus acciones y no por sus doblones.
Compra la lanza apuntada a tu corazón si no quieres sentir su punta.
Raído y roto, cerca está lo uno de lo otro.
Al perro que come brasas ni que le quemen el chipo.
Esto de mi casamiento es cosa de cuento; cuanto más se trata, más se desbarata.
¿Qué parió la burra?. Lo que la echó el asno.
A quien a otros ayuda, de veinte años le pare la burra.
Por San Martino, mata el pobre su cochino.
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
Burro suelto del amo se ríe.
El burro busca al otro burro para rascarse.
Variante: Sacristán que vende cera y no tiene colmenar, o la saca de la oreja o la roba del altar.
Las penas con pan son buenas.
Una palabra al oído se oye de lejos.
Por amor a la rosa se soportan las espinas
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
Lo que en la bonita es gracia, en la fea es desgracia.
Hay que andar más tieso que un ajo.
Vaca ladrona no olvida el portillo.
A burra vieja, albarda nueva.
Los perros que se pelean contra ellos, se unen contra los lobos.
El no hacer falta y el estorbar, juntos suelen andar.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
La mujer celosa cree en todo aquello que la pasión le sugiere
El que quiera conquistar tiene que luchar.
No hay camino más seguro que el que acaban de robar.
La oveja y la abeja, por Abril sueltan la pelleja.
La cortesía de un solo lado no puede durar mucho tiempo.
Más se queja quien caga en la manta que quien la lava.
La vergüenza y la castidad una vez perdidas, para toda la eternidad.
Para alcanzar, porfiar.
Jugador hasta perder los kiries de la letanía.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
La ambición y la venganza siempre están hambrientas.
La niña que más se cuida, resulta a veces jodida.
La zagala y el garzón, para en uno son.
Reniego del amigo que me encubre el peligro.
Dos no pelean cuando uno no quiere.
Los azotes duelen según el tamaño del culo.