Darle a uno mala espina.
Cuando al soldado le hablan de usted, o lo han jodido o lo quieren joder.
Hurtar para dar a Dios, solo el deminio lo aconsejó.
No da un tajo ni en defensa propia.
Lo que la mujer no hace por amor, lo hace por despecho.
Ese oye sus defectos que no calla los ajenos.
No es quejido, sino que jode.
Alabanzas y regalos, malos tratos.
Las faltas son mayores cuando el amor es leve.
Hasta la gracia de Dios hace daño.
El sucio quiere ensuciar al otro.
Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
El silencio hiere más, que la palabra procaz.
A la burla dejarla, cuando más agrada.
El que habla es el que peca.
Según el sapo es la pedrada.
Tirar la piedra y esconder la mano.
Un manjar continuado, enfada al cabo.
Daca y toma; que en materia de intereses no se admiten bromas.
Más son los amenazados que los acuchillados.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
Quien dice la verdad, cobra odio.
Juicio contra hecho hace lo tuerto derecho.
El que me hace más bien de lo que suele, o engañado me ha o engañarme quiere.
La mala moza, a porrazos hace las cosas.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
Abuso no quita uso.
Cuando se pierde el honor, va todo de mal en peor.
Ya que lo tenía concertado, estorbómelo el verdugado.
El que va a hacer mal, ya va herido, dice el refrán.
La contrición del pecado, no repara el mal causado.
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
Hacer ruido, para sacar partido.
Las palabras ásperas hieren más de una flecha envenenada.
Al que le pique, que se rasque.
La franqueza no es agravio, ni ser sincero es resabio.
Quien se excusa no indagado, en el asunto está untado.
Es de gran dolor no ser loado, siendo digno de loor.
El viejo desvergonzado, hace al niño mal educado.
Hombre que el bien no agradece solo el desprecio merece.
Burlas de manos, burlas de villanos.
Cuando la vela azota al palo, malo.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
Le puso el dedo en la llaga.
Ingratos hacen recatados.
Está por encima de sus enemigos el que desprecia sus agravios.
Culpa no tiene quien hace lo que debe.
Al desagradecido, desprecio y olvido.
Al pesar por el bien ajeno, llaman envidia y es veneno.