Si no sobra es que falta.
Por puerta abierta ladrones entran.
Hombre de pelo en pecho, hombre de dicho y hecho.
No te fíes de las nieblas, ni de las promesas de suegra.
¿A un perdido, quién lo pierde?.
Del árbol caído todo el mundo hace leña.
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
No hay sábado sin sol, ni mocita sin amor, ni viejo sin dolor.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
Casa hecha y mujer por hacer.
Casa, viña y potro, hágalo otro.
Cuarenta sabores tiene el cerdo, y todos buenos.
Cuándo del pie, cuándo de la oreja, a mi marido nunca le falta queja.
Para los Santos, nieves en los cantos.
El que no pierde, algo gana.
La amante ama un día, la madre toda la vida.
Árboles y amores, mientras tengan raíces tendrán frutos y flores.
De la enredadera de la calabaza grande no cuelga la calabazapequeña.
Quien tiene poco que ponerse, rápido está engalanado.
Acuérdate al atar de que has de desatar.
Con el callar, vencerás.
A beber y a tragar, que el mundo se ha de acabar.
Del mismo santo, siempre oirás los mismos milagros.
Una olla y una vara el gobierno de una casa.
El ocioso vale para la plaza pero no para el trabajo.
La que se casa con ruin siempre tiene que decir.
Hay que fijarse de que lado sopla el viento.
Solo a los locos les gusta la guerra, el mar y el matrimonio.
De este destripaterrones venimos los infanzones.
A la feria muchos van a ver y no a comprar.
Calla, haz, y con la tuya te saldras.
Aborrecer tras haber querido, mil veces ha sucedido y mil más sucederá.
Quien se quemare, que sople.
Quien picha lejos y pede fuerte no tiene miedo a la muerte.
Disfruta cada momento porque la vida es corta.
De tal colmena tal enjambre.
A liebre ida, palos al cubil.
Cada cual es rey en su casa.
Antes se llena el cuajo que el ojo.
Chico catorceño, come como grande y trabaja como pequeño.
El malo mundo está y peor se pondrá.
Hablando mal y pronto.
Cada cual arrima su sardina a la braza.
El que tiene higuera en camino real, si quiere comer higos, tiene que madrugar.
Muchos van por Lana y vuelven trasquilados.
Parto largo, y parto malo, hija al cabo.
Es más terco que una mula.
Repicar y andar en la procesión, no puede ser.
La corneta, lo mismo toca a diana que retreta.
Incluso el día más largo tiene un final