Llenarle la cuenca a alguien.
La duda es la llave del conocimiento.
Fingir ruido por venir a partido.
Cuanto hijo puta con cara de conejo. (Cartagena).
El que me hace más bien de lo que suele, o engañado me ha o engañarme quiere.
Acometer hace vencer.
Si usted tiene mucho, dé algunas de sus posesiones; si usted tiene poco; dé algo de su corazón.
Amigo insincero, hago cuenta que perdí, de mi mula el sudadero.
En mala casa, mal amo y mala masa.
Cambio de costumes, gran pesadumbre.
A heredad vieja, heredero nuevo.
Por tu corazón juzgarás al ajeno, en malo y en bueno.
Cuando el gato no está, los ratones hacen fiesta.
Hay gustos que merecen palos.
La fortuna es un cristal; brilla pero es frágil.
Una sola mano no basta para subirse a la palmera.
El hambre y la suerte esquiva, son fuentes de la inventiva.
Bodas y aguas, como son guiadas.
Lo barato cuesta caro
La fantasía, de hecho, es la cara oculta y secreta de la realidad
Carrera que no da el caballo, en el cuerpo la tiene.
Alegría en la villa que hay berenjenas en la plaza.
De joven maromero y de viejo payaso.
Si quieres saber como es tu amigo, túmbate al borde de un camino y simula que estás borracho.
Paso a paso se hace camino al andar.
De lejos parecen y de cerca son.
Entre más cuervos haya, la rapiña es devastadora.
Cuando pobre, franco; cuando rico, avaro.
Conejo que bien corre, no lo asan.
Los dioses han hecho las manos de los hombres para que den limosna
Más se logra con amor que con dolor.
El más cuerdo, más callado.
Saco lleno no se dobla. Saco vacio no se para.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
Quién dijo pereza, dijo pobreza.
De las palabras, no el sonido sino el sentido.
Cuanto más primo, más me arrimo.
La belleza y lozanía, son flores de un solo día.
Nunca falta un roto para un descosido.
Lo escrito, escrito esta.
El que poco tiene a poco aspira.
El que no anda, no tropieza.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
Cada cual habla según como le fue en la feria.
La vida es un gorro; unos se lo ponen, otros se lo quitan.
En sí toma buena doctrina el que en cabeza ajena se castiga.
Todos los hombres se entenderían bien sin las palabras mio y tuyo.
Hay que coger al toro por los cuernos.
Más querría servir que recibir.
La mujer y el Diablo siempre tienen que hacer algo.