Las leyes son como las telarañas que atrapan a los mosquitos y dejan pasar a las avispas.
El que da algo a un hombre bueno hace una buena venta.
A gallo viejo gallina joven.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
De sabios es el poco afirmar y el mucho dudar.
Un vaso de vino añejo da alegría, fuerza y buen consejo.
A fuerza de villano, hierro en mano.
El que la sigue la consigue.
Un buen libro y entendido lector, tal para cual son los dos.
Yo que callo, bien en mis adentros hablo.
La maldad con la belleza es el anzuelo y el cebo del diablo.
Donde nada nos deben, buenos son cinco dineros.
La justicia cojea, pero llega.
Sacar las castañas del fuego.
Negar que negarás, que en Aragón estás.
Quien se aconseja a sí mismo se enfada
La rama que nace torcida, nunca se endereza.
La mejor manera de tener una buena idea es tener muchas ideas.
Entre dos muelas cordales nunca metas tus pulgares.
A hijo malo, pan y palo.
El sol sale para todos y cuando llueve, todos nos mojamos.
A la corta o a la larga no hay matrero que no caiga.
El caballo que es rotón, y el jinete que le hace daño.
No hay ningún rico que entienda a un pobre.
Gato con guantes, no caza, pero amenaza.
Cuando comienzan las uvas a madurar, comienzan las mozas a bailar.
A los 20 valiente, a los 30 casado, y a los 40 rico; si este dicho no se cumple, este gallo clavo el pico.
A la sierra, ni dueña ni cigüeña.
Casa de pan tierno, casa sin gobierno.
Dios da nueces a quien no sabe cascarlas.
No mira Dios el don, sino la mano y la ocasión.
Quien sabe adular sabe calumniar.
Casa, viña y potro, hágalo otro.
Cambiar de opinión es de sabios.
A cada cabeza, su seso.
En tiempo de verano, el capote con su amo.
El pan con hartura y el vino con mesura.
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
Todos nacimos en cueros; y aunque la vanidad nos viste, la tiera nos dejará en los huesos.
Quien solo vive, solo muere.
Quien convida al cantinero, o está borracho o no tiene dinero.
Burgáles, mala res.
A gusto de los cocineros comen los frailes.
Vale pero millones de veces más la vida de un solo ser humano que todas las propiedades del hombre más rico de la Tierra.
Te quiere bien quien te pone casa en Jaén.
En la variedad está el gusto.
Cada cual sabe donde le aprieta el zapato.
Quien escucha, su mal oye.
Todos los santos tienen octava.
Tretas y tetas pueden más que letras.