El que juega por necesidad pierde por obligación.
Fácil es empezar y difícil continuar.
Nada es fácil para el falto de voluntad.
Jornal del obrero suele quedarse en la tienda del tabernero.
De padre carpintero, hijo zoquete.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
Cuerpo descansado, dinero vale.
Al capón que se hace gallo, azotallo.
Lo malo nunca es barato.
Nada necesita quien tiene bastante.
Ea, que hago barato: ¡lo que vale tres, lo doy por cuatro!.
Al papel y a la mujer, lo que le quieran poner.
No es lo mismo oír decir "moros vienen", que verlos venir.
Casado, pero no capado.
El que rompe, paga.
A sordos y ciegos hace testigos el dinero.
Dame Dios marido rico, aunque sea un borrico.
Mujer que no tiene encanto, se queda para vestir santos.
Nadie sabe lo que tiene, si tiene quien lo mantiene.
Más vale ser pobre que estar enterrado.
No es tonto el indio, sino quien lo hace compadre.
Detén con suavidad, deja ir con suavidad. Este es uno de los mayores secretos de la felicidad en el amor.
Casa en canto, y viña en pago.
Por el hilo se saca el ovillo.
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
Un amigo es como una fuente de agua durante un viaje largo.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
Con la mujer y con la mar hay que saber navegar.
Esto son habas contadas.
El que mucho habla, mucho yerra.
No hay primera sin segunda
La ignorancia es la madre del atrevimiento.
Solo los necios y los tontos tiran piedras a su propio tejado.
Estoy como gallo en corral ajeno
Antes de que te cases, mira bien lo que haces.
La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.
Ciertas son las trazas, después de las desgracias.
Lo que no pensé antes de hablar, después de hablado me da que pensar.
Hay miles de miserias en un solo amor
Quien se acuesta con niños, amanece meado.
Zapatero a tus zapatos.
No hay hacienda mejor hecha que la que uno hace por su mano.
¿A un "¡toma!", ¿quién no se asoma?.
El prometer no empobrece, y cosa de ricos parece.
Los pastores descuidados preparan muchos banquetes al lobo.
Amanse su saña quien por si mismo se engaña.
Marzo marcero, por la mañana rostros de perro, por la tarde valiente mancebo.
Hombre de cojón prieto, no teme aprieto.
Cuando alguien te hace un daño, búscalo en tu lista de los más favorecidos.
Como la noche al día, el pesar a la alegría.