El que quiere a China quiere a Mao. El que no ama a China no ...
Nadie extienda la pierna sino hasta donde la sábana llega.
No hay hombre tan bravo que el tiempo no haga manso.
Se necesitan dos para empezar una pelea.
Quien tiene enemigos, no duerma, que hasta el escarabajo del águila se venga.
El que a feo ama, bonito lo ve.
Casa sin gobierno, semejanza del infierno.
Lo que me debe Juan no me lo puede pagar; pero si se muriera, menos pudiera.
La lengua queda y los ojos listos.
Lo prestado, es primo hermano de lo dado.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
Salvarse por los pelos.
Gaviota hacia tierra, marinero a la mierda.
A los enemigos bárreles el camino.
Si eres yunque, aguanta como yunque; si eres maza, hiere como maza.
Cuando vayas convidado, no comas más de lo acostumbrado.
El que es enemigo de la novia, ¿cómo dirá bien de la boda?.
Por el rastro se da con la liebre.
La nariz y la frente, hasta la muerte siempre crecen.
Para amigos, todos; para enemigos, uno solo.
A cada santo le llega su día.
El hombre se casa cuando quiere y la mujer cuando puede.
No hay más sordo que el que no quiere oír.
Atrás viene quien las endereza.
Llorar (el gato) la muerte del ratón.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
Viejo que boda hace, "requiescat in pace".
Pan, vino y carne, crían buena sangre.
A lo bobo, a lo bobo en todo me meto y de todo como.
Juzgué de ligero y arrepentirme presto.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
A quien me diga que nunca mintió, que al decirlo miente lo digo yo.
Coge brillo cadenita, que tu mojo llega.
Cortesía de boca, gana mucho a poca costa.
La alegría es don de Dios y bondad del corazón.
Cuando golpees una piedra con el pie, consulta antes tu conciencia.
La gratitud no es a perpetuidad como los sepulcros.
Aquí, lo único que importa es el cash.
Ni el tiempo ni la marea esperan por nadie.
Eres como San Nicolás, me lo quitas después que me lo das.
No me dijeron perro, pero me tiraron el hueso.
Porque un día maté a un perro, mataperros me llamaron.
La flauta siempre se toca, soplándola con la boca.
Cada día trae su propio afán.
Juicio precipitado, casi siempre errado.
Cuenta y razón conserva amistad.
Abogadito nuevo, perdido el pleito.
Ni amor sin comer, ni vestido de gala sin otro tener.
Con paciencia y con maña, un elefante se comió una araña.
Intimar con ninguno; trato con todos.