Persigue la buena suerte, no esperes que venga a verte.
Todo se andará si la vara no se rompe.
Unos van al mártir, y otros al martinete.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
El avariento nunca está contento.
Mano cuerda no hace todo lo que dice la lengua.
Jinca la yegua.
Esperando que crezca la hierba, el buey se muere de hambre.
Ni aunque estudie en Salamanca, se hace la prieta blanca.
Las armas son para usarlas, pero no para mostrarlas.
Dar a la tierra el grano, para que retorne la mazorca.
Con vehículos y gentes, debemos ser muy prudentes.
Si tras la belleza no encuentras una mente sabia, considérala como la de un animal
Razón no requiere fuerza, ni fuerza requiere razón.
Después del palo dado ni Dios lo quita.
Madre, ¿qué cosa es casar?. Hija: hilar, parir y llorar.
La Justicia es muy cretina si no mata al que asesina.
Un yerro, padre es de ciento.
Cada hijo de vecino tiene sus hechos por padrino.
El que de mañana se levanta, en su trabajo adelanta.
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
De oveja negra, borrego blanco.
Habla de la guerra, pero no vayas a ella.
El que ambiciona lo ajeno, pronto pierde lo propio.
Lo que hoy parece, mañana perece.
El agua fluye, las piedras se mantienen.
En enero no te separes del brasero.
Durará o no durará, pero lo que es hacerlo, hecho está.
Idiota y tozudo, no hay mejor burro.
Es de los enemigos, no de los amigos que las ciudades aprendan la leccion de construir murallas altas.
El que desalaba la yegua, ése la merca.
Guagua que llora mama.
Un buen día nunca se olvida.
Domingo, domingo, día de pingo.
El vicio es más peligroso cuando se pone la vestimenta de la virtud.
En cosas de su provecho, hasta el más tonto es cuerdo.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
Aunque te veas en alto, no te empines, porque es condición de ruines.
Con un fraile no puede nadie, con dos, ni Dios, con una comunidad, ni la Santísima Trinidad.
Ni hierba en el trigo ni sospecha en el amigo.
Sabedlo, coles, que espinazo habéis en la olla.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Le pedí a Dios todo para gozar la vida, Él me dio vida para gozarlo todo.
Labrar en barbecho, es labrar necio.
El joven busca la felicidad en lo imprevisto, el viejo en la costumbre
A lo hecho, pecho.
Quien tiene hijo en tierra ajena, muerto le llora, y vivo le espera hata que llega la triste nueva.
Ya muerta la burra, vino la albarda.
Para ser sabio el amor no necesita ir a la universidad