Riñen las comadres y dícense las verdades.
La mejor bellota es para el peor marrano.
Barro y cal, encubre mucho mal.
Ajo crudo y vino puro pasan el puerto seguro.
El día de San Bernabé dijo el sol: aquí estaré.
De buena casa, buena brasa.
El sol sale para todos y cuando llueve, todos nos mojamos.
Más partido que galleta en bolsillo de borracho.
El uso hace diestro, y la destreza maestro.
Grano a grano, se llena el granero.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
Hacer ruido, para sacar partido.
El pato que quiere pasar por cóndor termina siendo ganso.
El amor es estupendo, pero dando y recibiendo.
Pintada en los WC.
De noche y si está la suegra, se ve hasta la leche negra.
Cada uno estornuda como Dios le ayuda.
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
La larga visita la alegría quita.
Ni santo sin estampa, ni juego sin trampa.
Después de puta y hechicera, se torno candelera.
A quien te hizo beneficio, está siempre propicio.
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.
El que debajo de una hoja se posa, dos veces se moja.
La mujer que no se casa, se seca como una pasa.
El que rompe viejo, paga nuevo.
Mala yerba, mucho crece.
Llover sobre mojado, mil veces ha pasado.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
Cada casa es un caso.
A cualquier cosa llaman rosa.
Mas hechos y menos golpes de pecho.
Salud y alegría belleza cría, atavío y afeite cuesta dinero y miente.
Cuando uno esta en malas, hasta la mujer se le niega.
Bueno, si breve, bueno dos veces.
Cada dueño tiene su sueño.
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
Una huésped llega con diez bendiciones, come una y deja nueve.
Quien ahorra una peseta cuando puede, tiene un duro cuando quiere.
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
Jilgueros y ruiseñores, bonísimos cantores.
Cada cosa son dos cosas, cuando no son veinte cosas.
Menos perro, menos pulgas.
Quien calladamente arde, más se quema.
Chimenea que tira poco, el humo a los ojos.
Quién defiende su tiempo, defiende su dinero.
El placer es víspera del pesar.
Cuando llueve y hace sol, andan las meigas por Ferrol.
Al pan pan y al vino vino.