Atún de ijada y salmón, muchas cosas son.
La ocasión es la madre de la tentación.
Ver y más ver, para aprender, oír y más oír, para aprender y saber decir.
Tiempo pasado, con pena recordado.
El mejor suegro, vestido de negro.
Quien acomete vence.
Salvarse por los pelos.
Nobleza y cariño, los hereda el niño.
El tiempo es padre de la verdad y a relucir la sacará.
Igual con igual va bien cada cual.
Cuando al palomo veas en el agua, coge las botas y el paraguas.
De ninguno seas muy compañero.
A donde va la gente, va Vicente.
Pólvora y tiempo se vuelan como viento.
El que se apura, poco dura.
Niebla en la sierra, agua en la tierra.
Al buey viejo múdale el pesebre y dejará el pellejo.
Camino amplio y llano, camino no inaugurado.
El buen vecino, arregla el camino.
Cuando hay sospechas, haya cautela.
Cabello crespo, calvo presto.
Los amores se van, los dolores se quedan.
Negocios hay que están bien a las dos partes.
Llena o vacía, casa que sea mía.
Muchos cabitos de vela hacen un Cirio pascual.
Lleno de pasión, vacío de razón.
Estar armado hasta los dientes
Quien mucho desea, mucho teme.
Nunca te cierres la puerta, que el mundo da muchas vueltas.
¿Fiado?. Mal recado.
Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.
La sardina y el huevo a dedo.
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
El buey conoce a su dueño y el burro el pesebre de su señor.
Favorece al afligido, y serás favorecido.
El que tiene una alta meta, suela cambiar de chaqueta.
Ausencia al más amigo, pronto lo pone en olvido.
Toma el tiempo conforme viene, pues otra cosa no puedes.
No retengas a quien se va, ni rechaces a quien llega.
Al comer, comamos, y al pagar, a ti suspiramos.
A cada cual dé Dios el frío como ande vestido.
Que bailen los que están en la fiesta.
Al cobre y al estaño, mucho paño.
No te fíes del sol de primavera.
Chicharra que canta, calor adelanta.
Sayo grande, tapa mucho.
De casta le viene al galgo.
De pregonero a verdugo, mirad como subo.
Entre más apuro menos prisa.