A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.
Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana.
Muchos componedores descomponen la novia.
Cada cosa tiene su precio.
El último en llegar, con la más fea le toca bailar.
El ojo del puente, el baratillo y el pan, como se estaban están.
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
La cerda vistiendo seda, igual de marrana queda.
Más ablanda el dinero que palabras de caballero.
Tu mujer te pedirá disculpas cuando la luna se caiga.
Cuando una puerta se cierra, otra suele abrir la fortuna.
Si tu vida es adversa, pon la reserva.
Si la Semana Santa marcea, hambre o muerte andea.
Dame para elegir y me darás para sufrir.
¡Ojo alerta con la moza y con la puerta!.
Manos frías, amor para un día, manos calientes, amor para siempre.
Con el tiempo y la payeta, maduran los nísperous.
Cuando la puta está a la puerta y el oficial tiene cerrada la tienda, ten por cierta la fiesta.
El verano es la madre de los pobres
Con dinero en bolsillo, buen jamón y cochinillo.
La oportunidad se escapa por los pelos.
No hay día malo sin día bueno.
Bondad y dulzura, más que donaire, hermosura.
Hasta el final nadie es dichoso.
El hombre a los treinta, o vive o revienta.
Negocio que no da para llegar a las diez, mal negocio es.
Para San Matías se van los tordos y vienen las golondrinas.
Promesas de enamorados son ligeras de prometer y muy pesadas de cumplir.
No hay árbol como el nogal, ni fruta como el madroño, ni cosa que encaje mejor que lo que sabes en él.
Lo que siembras cosechas.
Casa oscura, candela cuesta.
Desdichas y caminos hacen amigos.
Ofrecer y no dar, es deber y no pagar.
Hacerse el de la oreja mocha.
A quien mucho tiene, más le viene.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
A gran subida, gran caída.
La rubia de la panadera, que con el calor del horno se quiere poner morena.
No hay feria mala, lo que uno pierde otro lo gana.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
Calle mojada, caja cerrada.
La esperanza es la última en morir.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
A mis años llegaras o la vida te costara.
Hablando, hablando, la ocasión se va pasando.
Al que veas en alpargatas por Navidad, no le preguntes cómo le va.
El que se cae hoy puede levantarse mañana.
El melón, calado, y el amigo, bien probado.
Potros que de feria en feria van, cada día menos valdrán.
Más da el duro que el desnudo.