Bueno es el vino, cuando es del fino.
Año bisiesto, echan en ganados el resto.
De la noche en la espesura, hasta la nieve es oscura.
Lo que no fue tu año no fue tu daño.
Cada uno con su humo.
A buen santo te encomiendas.
Más chulo que un ocho.
Solo se acuerdan de Santa Bárbara, cuando truena.
A las diez deja la calle para quien es. Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Juntos pero no revueltos.
En San Nicolás de los vinos agudos, de treinta vecinos veintinueve cornudos.
Pronto pasan al olvido los muertos y los idos.
La ocasión hace al ladrón y el agujero al ratón.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
Hay que dar para recibir.
Alegrías secretas, candela muerta.
A buenas horas, mangas verdes
Abril sin granizo, Dios no lo hizo.
A la par es negar y tarde dar.
Zapatero remendón bien aprovecha el cambrillón.
Cuando el sol sale, para todos sale.
Ítem de lista viñeteada
De valientes y tragones, están llenos los panteones.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
El toro y el melón, como salen, son.
Oficial diestro, pronto se hace maestro.
El día más claro llueve.
Moda nueva, bien parece, y mal cuando fenece.
Llegar y besar el santo.
El tiempo todo lo pone a prueba.
Borregos al anochecer, charcos al amanecer.
A buen amigo buen abrigo.
Cuando el búho canta, o llueve o escampa.
Un día menos, una arruga más.
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
Le dan en el codo y cae en la caja de ahorros.
Una a una, pronto se le acaban al racimo las uvas.
La buena hilandera en invierno acaba la tela.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
Lluvia y sol, bautizo de zorro.
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
Luna en creciente, cuernos a Oriente.
Ir en borrico, a todos nos gusta un poquito.
Mientras novia, reina; cuando mujer, sierva.
Dar una fría y otra caliente.
Amistad del poderoso, sol de invierno y amor de mujer, duraderos no pueden ser.
Quien ríe el viernes, llora el domingo.
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
El que mucho ofrece, poco da.
La mujer es fuego; el hombre, estopa; viene el diablo y sopla.