Hay que dar tiempo al tiempo.
Ya viene Marín Moreno, el que quita lo malo y pone lo bueno.
Oveja chiquita, cada año es corderita.
El no hacer falta y el estorbar, juntos suelen andar.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
La ventura es paño que poco dura.
A mal viento va esta parva.
Casamiento sin engaños uno cada diez años.
Pensar no es saber, y más en tiempo de vendimias.
Ávila, santos y cantos.
Los que temen una caída están medio vencidos.
Cuanto vino entra, tantos secretos salen.
El afeite que más hermosea es la dádiva buena.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
Espera que se acabe el circo para verle la cara a los payasos.
Asno, juez y nuez, a golpes dan sus frutos.
Las cosas que no suceden en un año pueden suceder en una hora.
Pronto será un limosnero el que no puede decir no.
Cuando hay para carne, es vigilia.
El pollo de enero, sube a su madre al gallinero.
Nobleza obliga.
Variante: El caballo y la mujer, donde se puedan ver.
Al tiempo del higo, no hay amigo.
Cuando el necio es acordado, el mercado ya ha pasado.
El enamorado, ve en la verruga de su novia un lunar encarnado.
Hay que poner las cartas sobre la mesa.
Por los santos, la nieve el los altos y el frío en los campos.
Una palabra deja caer una casa.
El fracasado promete, el triunfador se compromete.
Quien en tiempo huye en tiempo acude.
En los años no importa cuantos, lo importante es cumplirlos.
La suerte está echada.
Hasta el diablo era bonito cuando entró en quintas.
Es más larga que la cuaresma.
Visitas de tarde en tarde y corticas.
Más vale callar que con borrico hablar.
No te fíes del sol del invierno.
Haz la noche, noche y el día, día y vivirás con alegría.
Premio del trabajo justo, son honra, provecho y gusto.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
Ni la novia sin cejas, ni boda sin quejas.
A jugar y perder, pagar y callar.
Favor del soberano, lluvia en verano.
Cada día trae su propio afán.
No hay nada peor que un año sin siembra.
Del mal, el menos.
A año tuerto, labrar un huerto.
El mal que se vaya y el bien se nos venga.
Estás entre la espada y la pared.
Adelante con los faroles.