Muchos hijos, riqueza do pobre.
Nuestros padres, a pulgadas, y nosotros, a brazadas.
¿Qué tiene mi hijo feo que no lo veo?.
La niña que más se cuida, resulta a veces jodida.
Vive de tus padres, hasta que tus hijos te mantengan.
Buena crianza no pierde punto.
Bebes vino, no bebas el seso.
El hijo de la cabra, cabrito ha de ser.
El que no tiene hijos los mata a palos.
Si tienes hijas, comerás buñuelos.
Jamón cocido en vino, hace al viejo niño.
Casadita y con hijos te quisiera ver, que doncella y hermosa cualquiera lo es.
Besando al niño, a su madre le hace un cariño.
Al niño besa quien besar a la madre quisiera.
Entre padres y hermanos no metas tus manos.
El hijo del bueno, pasa malo y bueno.
A enfermo, niño o anciano, hay que tenderles la mano.
¡Se nos creció el enano!
El hijo que está en casa no es estimado por los padres.
El muchacho que es llorón y tú que me lo pellizcas.
Lo que se aprende en la cuna siempre dura.
De buenos y de mejores a mi hija vengan demandadores.
Zanahorias y nabos, primos hermanos.
El hijo borde y la mula cada día se mudan.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
Los hijos del herrero no tienen miedo a las chispas.
El hijo de erizo con púas nace.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
Quien hijo cría, oro cría.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
El hijo que quieras más, ése se te irá en graz.
La viña y el potro, criélos otro.
Ahogado el niño tapan el pozo.
Chiquito, hasta el asno es bonito.
O todos hijos de Dios o todos hijos del diablo.
Al que bebe vino le huele el hocico.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
El que nace para buey, hasta cuernitos le salen.
A chico santo, gran vigilia.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
¿Dónde tiene mi niño lo feo?, ¡que no lo veo!.
Hermano mayor padre menor.
Jóvenes y viejos, todos necesitamos consejos.
Mucho hijo puta con cara de conejo.
Los refranes de los viejitos son evangelios chiquitos
El hipo, en el niño para vivir, en el viejo para morir.
Los frailes en jubón, hombres son.
Hijos antes de casamiento, traen gran sufrimiento.
No importa que nazcan chatos nomás que respiren bien.