El éxito sin honor es un fracaso.
El que sabe cuándo hablar, sabe también cuándo callar.
Algo le falta al rico si no tiene amigo.
Saber por solo saber, cosa vana viene a ser; saber para ser mejor, eso es digno de loor.
Pedir más es avaricia.
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
Más doblado que carpa de camión.
El que quiera de primera, que consulte su cartera.
Casamiento y señorío, ni quieren fuerza ni quieren brío.
Si lo piensas, decídelo. Si lo decidiste, no lo pienses.
Lo que va viene.
El que va a la bodega por beber se le cuenta y el que no bebe, bobo va y bobo viene.
Amigo, mientras te lo digo, que una hora después, otra cosa es.
Todo lo que hagas por depecho, estará mal hecho.
Obra común obra de ningún.
Mujeres y pelagatos son malos para facer tratos.
Hombre osado, bien afortunado.
Dios es omnipotente y el dinero su teniente.
El dinero no lo es todo, según dicen los que lo tienen.
No hay oficio como el de alfarero, que de barro hace dinero.
Mas vale dar que recibir.
Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.
Has lo que debes y no lo que puedes.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
En la amistad no se mira la obra sino la voluntad.
El que parte y reparte toca la mejor parte
A la feria muchos van a ver y no a comprar.
Obra a destajo, no vale un ajo.
Lleva en todo un ten con ten y todo te saldrá bien.
Regalos, regalos, ¡a cuántos buenos hicisteis malos!.
Buenos amigos y buenos Abriles, uno entre miles.
Hombre refranero, medido y certero.
En casa y en amores, entras cuando quieres y sales cuando puedes.
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.
La virtud hace nobles y el vicio innobles.
Engañosa es la gracia, y vana la hermosura.
De lo que supiste ganar, sábete bien tratar.
Modestia exagerada, modestia falsa.
Mulas y putas siempre piensan unas.
El que quiera engañar a un campesino, tendrá que llevar a otro campesino en su compañía.
Lo que se pierde en una casa, se gana en otra.
Esto es de rompe y rasga.
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
No hay que dejar escapar una oportunidad, que nunca va a presentares otra vez.
No dar ni recibir, sin escribir.
Ceño y enseño de mal hijo hace bueno.
A su costa aprende el necio, y a costa del necio el cuerdo.
Lo barato es caro cuando no es necesario.
Más vale despedirse que ser despedido.