Casa ordenada, casa salvada.
Cual el tiempo, tal el tiento.
Abril siempre vil; al principio, al medio y al fin.
Niebla en la mañana, tarde muy galana.
Por San Juan, los días comienzan a acortar.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
Hay alegrías sosas y tristezas sabrosas.
En Septiembre, el que no tenga ropa que tiemble.
Halagos de suegra, consuelo de nietos.
El que a las once no ha “bebío”, viene el Diablo y le dice: “Esto es mío.”.
Nadie se muere en la vispera.
Abril llovedero, llena el granero.
Luna al salir, colorada, pronto ventada.
A San Simón y San Judas, dulces son las uvas.
Un día de obra, un mes de escoba.
Febrero, rato malo y rato bueno.
Pájaro y flor, en abril buscan su amor.
Abril, lluvias mil. Y si nos sale cabrón, lluvias a mogollón.
Dar en el clavo.
Zanahoria y nabo, buenos casados.
Neblina, del agua es madrina.
El niño sin hacer trabajo, da mucho trabajo.
Febrero y las mujeres, entre cuatro paredes.
De caballo de regalo a rocín de molinero.
Cada uno tiene sus gustos; por eso hay ferias.
Enviar desde la lejanía a mil li plumas de ganso, por liviano que sea el regalo, encierra afecto profundo.
El año de la sierra, no lo traiga Dios a la tierra.
A nave rota, todo tiempo es contrario.
Cantan la nana a los cigoñinos las campanas.
Febrero, cebadero.
El mal caldo, hirviendo y soplando.
Guarniciones y crin dan venta al rocín.
Santo que mea, maldito sea.
Domingo sucio, semana puerca.
Ocho días antes se arremanga el fraile.
No hay invierno sin nieve, no hay primavera sin sol y no hay felicidad sin compañía.
Repara tu trineo en el verano, y tu carreta en el invierno.
Febrero loco y Marzo otro poco.
Los necios hacen la fiesta, y los listos la celebran.
A misa, no se va con prisa.
De trigo o de avena, mi casa llena.
A fuego y a boda va la aldea toda.
Si el aire frío salta El Pirineo, por todas partes nieve y hielo veo.
Año de brevas, nunca lo veas.
Achaques el jueves, para no ayunar el viernes.
El viaje no ha acabado aunque ya se vea la iglesia y el campanario
A abril alabo, si no vuelve el rabo.
Comida gustosa: un poquito de cada cosa.
Boca dulce y bolsa abierta, te abrirán todas las puertas.
A quien no quiere caldo, tres tazas y la última rebosando.