Dar para recibir, no es dar sino pedir.
La sotana no hace al cura, ni el afeite la hermosura.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
Enero caliente, el diablo trae en el vientre.
De sol de tarde, Dios te guarde.
Casa revuelta, huéspedes espera.
El que las sabe, las tañe.
Las penas de amor las quita el licor
Riña de amantes, agua referescante.
De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.
Cinco puercos son manada.
Todo se pega, menos la hermosura.
Quien te quiere, te aporrea.
Hasta la sepultura el amor fuerte dura.
La buena hija dos veces viene a casa.
Dar puntadas.
Dilatar la cura y pedir para la untura.
Por donde pasa moja.
Amar no es solamente querer, es sobre todo comprender.
De los sufridos se hacen los atrevidos.
Cruz a su ermita y el cura a su misita.
Dale con que la abuela fuma.
Dos es compañía, tres multitud.
De aire colado y de fraile colorado, guárdeme Dios.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
El hijo borde y la mula cada día se mudan.
De la vaca flaca, la lengua y la pata.
Trabajo de muchachos y arada de borricos, no vale un perro chico.
Con un carro y un borrico, el hombre se hace rico.
Al alba de puerco, que da el sol a medio cuerpo.
A manos frías, corazón ardiente.
Por el interés te quiero Andrés.
Pan, uvas y queso; saben a beso.
Pajes; mozos y era Perico solo.
Ante la duda, la Charly.
De buena harina, buena masa.
Fruta de hoy, pan de ayer, carne de antier.
Querer matar dos moscas de un golpe
Buena muerte es buena suerte.
Palabras son cosa fría para el que aún de las obras no fía.
Amor, tos y fuego, descúbrense luego.
A Dios rogando y con el mazo dando.
La buena hilandera, con el rabo del asno, hilaba su tela.
La mala no es la herramienta, sino el obrero.
A la que parió harto no la engaña un parto.
Enero las quita el sebo, Febrero las descoyunta, ellas mueren en Abril, y Mayo lleva la culpa.
Si no gozo de mi dinero, ¿para qué lo quiero?
Carne puta no envejece.
La vida es un soplo.
Al buen amar, nunca le falta que dar.