Casa hecha, bolsa deshecha.
Boda y mortaja, del cielo baja.
Las deudas de cariño, solo con amor se pagan.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
El amor de un hombre por una mujer se desvanece como la luna, pero el amor de un hermano por un hermano es permanente como las estrellas y perdura como la palabra del profeta.
No hay boda sin doña Toda.
Errar es humano, perdonar es de sabios.
La muerte y el amor, enamorados son.
Dios mío: ¡quítame lo pobre!, que lo feo se me quita con dinero.
Bien o mal, te casarás, sea con Pedro o sea con Juan.
Médicos errados, papeles mal guardados y mujeres atrevidas, quitan las vidas.
Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra¡.
En Marzo los almendros en flor y los mozos en amor.
Cuernos que no ves, corazón que no siente.
Coja o tuerta, la que está junto a tu puerta.
En boca con mella, si entra una mosca, allá ella.
Ni me fío de gabacho, ni de alcahuete macho.
El mejor remedio contra un hombre malo es mucha tierra de por medio.
O la bebes o la derramas.
El hombre se arropa, hasta dónde la sábana le llegue.
Más vale dar que recibir, si te lo puedes permitir.
Lentejas, comida de viejas.
Dí lo que quieres, que yo no estoy en casa.
Estar como las putas en cuaresma.
Bastante me ayuda quien no me estorba.
Belleza sin talento, veleta sin viento.
Buenas palabras y buenos modales, todas las puertas abren.
La nuez llena, menos que la vana suena.
Anda, mozo, anda, de Burgos a Aranda; que de Aranda a Extremadura, yo te llevaré en mi mula.
Boca de miel y manos de hiel.
Madre solo hay una, y padres muchos...
Vaca bramadora, llama al lobo que la coma.
Estudiante sin blanca, de criado de un estudiante rico va a Salamanca.
Puta primaveral, alcahueta otoñal y beata invernal.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
Mucho apretar, listo aflojar.
La oveja de muchos, el lobo la come.
Caridad con trompeta, no me peta.
Quien guarda su puridad, excusa mucho mal.
Por unas saludes, no te desnudes.
La madurez solo se vive una vez.
Más vale mendrugo que tarugo.
Quien por todo se apura, su muerte apresura.
Bien me quiere mi suegra, si de mi mal no se alegra.
Quien anda con lobos a aullar aprende.
Costumbre mala, desterrarla.
Al hombre pobre, la cama se lo come.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
Paloma que vuela . . . a la cazuela.
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.