Que no te preocupe de quién es la casa que se quema mientras puedas calentarte con las llamas
No muerdas la mano que te da de comer.
No se merece la vida, quien no paga su comida.
El encanto de las cosas es que siendo tan hermosas no conocen que lo son.
La fortuna es un cristal; brilla pero es frágil.
Otros vendrán, que bueno me harán.
Despedida de borrachos.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
A la ocasión la pintan calva.
Burro pequeñín, siempre nuevecín.
Hambre y frío entregan al hombre a su enemigo.
A quien se hace el sordo, barreno gordo.
Antes encontrarás burro con cuernos que amigo perfecto.
Ata bien y siega bajo, aunque te cueste trabajo.
Justo peca en arca abierta.
Más vale fortuna en tierra que bonanza por la mar.
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía
Algo debe de querer quien te hace fiestas que no te suele hacer.
El universo no es más que una enorme ciudad, llena de seres, divinos y humanos que por naturaleza se aman unos a otros.
Hoy no se fía, mañana sí.
A ira de Dios, no hay casa fuerte.
El amor es un rocío que humedece al mismo tiempo las ortigas y los lirios
Quien una deuda se traga, tarde o temprano la paga.
Más vale poco y bien arado, que no mucho y arañado.
Toma el tiempo conforme viene, pues otra cosa no puedes.
Buey harto no es comedor.
Ni a un sordomudo completo, debes confiar tu secreto.
Donde no hay, pon y encontrarás.
El diablo abre la puerta, y el vicio la mantiene abierta.
Basta un minuto para hacer un héroe, pero es necesaria toda una vida para conseguir un hombre de bien
Con solo honra no se pone olla.
Vendimia en mojado y cogerás el mosto aguado.
Eso dicen las malas lenguas y la mía que no es tan buena.
Más peligroso que mono con navaja.
No digas en secreto lo que no quieras oír en público manifiesto.
Si quieres quedar bien, nunca digas que te va muy bien.
Para San Matías se van los tordos y vienen las golondrinas.
No metas a tu casa a quien te sacara de ella.
Por sus hechos los conoceréis.
La vida es una sorpresa continua
La ira es en vano sin una mano fuerte.
La ausencia mata el amor o centuplica su ardor.
Ayúdate que Dios te ayudará.
Quien miente, pronto se arrepiente.
La vergüenza una vez perdida, se perdió para toda la vida.
Palabra al aire fenece; pero escrita prevalece.
Machete cuto, estáte en tu vaina que nada te pasará.
Bien se lleva la carga, más no la sobrecarga.
Callar y callemos que todos de barro semos.
Domingo sucio, semana puerca.