Vino y amores, de viejo los mejores.
Al que Dios ha de ayudar, sábele bien hallar.
Mucho sabe quien callar sabe.
El hombre más fuerte del mundo es el que está solo
Dios me guarde de mis amigos, que de mis enemigos ya me cuido yo.
En casa del herrero, nunca falta un palo.
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
Las cosas en caliente pegan.
Palabras sin obras, barato se venden.
Hoy debiendo, mañana pagando, vamos trampeando.
Entre hermano y hermano, no metas la mano.
Cuando me dan lo que quiero, tengo un genio como un cordero.
Buenas costumbres y dineros, hacen de los hijos caballeros.
Cura flaco y marido barrigón, ninguno cumple su función.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
El brazo a trabajar, la cabeza a gobernar.
Chimenea acabada, a los tres días ahumada.
Da generosamente sin esperar nada a cambio. Así nunca te decepcionarás y hallarás a menudo agradables sorpresas.
De alabar el diablo el fruto, vino Eva a probarlo.
Pies fríos, corazón caliente.
A la iglesia no voy porque estoy cojo, y a la taberna, poquito a poco.
Todo lo mudable es poco estimable.
Ora en juego, ora en saña, siempre el gato mal araña.
Más vale poco pecar que mucho confesar.
Tómame a cuestas y verás lo que peso.
El que a mi casa no viene, de la suya me despide.
Más quiero un mediano remedio, que cuatro buenos consejos.
Diciembre tiritando, buen enero y mejor año.
Más vale buen viento que fuerza de remos.
Dicen que es bonito el cura, tal sea su ventura.
Alas tenga para volar, que cebo no me ha de faltar.
Ir y no volver, es como querer y no poder.
El mundo está vuelto al revés
Alta cama y poca ropa, es señal de gente loca.
Pan de trigo, aceite de olivo y de la parra el vino.
Ni por vicio ni por fornicio, sino para su santo servicio.
Ama a quien te ama, responde al que ama.
En gran casa, gran gasto se amasa.
Abaja acá, gallo, que estás encaramado.
El que bien te quiere no te engaña.
La hermandad hace al masón, y el presupuesto al "mamón".
Al principio y al fin, Abril suele ser vil.
Hacer algo muy en los cinco casos.
Ovejas bobas, donde va una, van todas.
La gente se arregla todos los días el cabello, ¿por qué no el corazón?.
Con dinero en bolsillo, buen jamón y cochinillo.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
Írsele a uno el santo al cielo.
Cuentas de pobre, raro es que se logren.
Ni sirvas a quien sirvió, ni pidas a quien pidió.