La nobleza del señor hace bueno al servidor.
No eches toda la carne al asador.
Unos por otros, la casa sin barrer.
El que no tiene quehacer desbarata su casa y la vuelve a hacer.
Es más popular que la adelita.
Las novedades son la sal de la vida.
A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
Flor sin olor, le falta lo mejor.
A poco pan, tomar primero.
El consejo del viejo frailuco, hay que ser cuco.
En casa de mi vecino, cuando no hay para pan, hay para vino.
Vanamente piensa quien sin Dios hace la cuenta.
La iglesia abierta y el sacristán en la puerta.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
Visitas de tarde en tarde y corticas.
Dios da las nueces, pero no las parte.
La cascara guarda el palo.
Lo que no va en lágrimas va en suspiros.
Al destapar las cubas, se ve si es vino.
Bueno es el rigor; pero la misericordia es mejor.
Hoy figura, mañana sepultura.
Murió, y de niños APRENDIENDO.
Piensa la araña que todos son de su maña.
Esta vida es un fandango, y el que no la baila es chango.
Hasta la hora del luto, ojo enjuto.
Del mirar nace el desear.
Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.
Quien mucho vino cena, poco pan almuerza.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
Este se mete como Juan por su casa.
Lo escaso es siempre lo más bello.
Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
Los hombres envejecen cuando sus lamentos reemplazan a sus sueños.
El amor nunca se paga sino con puro amor.
A buena suela, mala pieza.
Antes miente la madre al hijo que el hielo el granizo.
El que de treinta no sabe y de cuarenta no tiene, no lo aguarde si no es que herede.
En otoño la mano al moño.
Hay que tomar el toro por las astas.
El que es buen pagador es señor de la bolsa de otro.
A buen año y malo, molinero u hortelano.
Si no es Juan, es Pedro.
La cerilla tiene cabeza pero no tiene corazón.
El dinero es buen servidor, pero como amo, no lo hay peor.
La gente mala se muere de vejez.
Arandino, borracho fino.
Ya que la montaña no viene a mí, iré yo a la montaña.
Negocios de puercos, puerco negocio.
Además de cornudos, apaleados.