Dijo la sarten al cazo: "no te acerques que me tiznas".
Pon tu culo en concejo; uno te dirá que es blanco, otro que es bermejo.
Río que zurrea, o trae agua o piedra.
Abril, lluvias mil.
Cabellos y cantar, no es buen ajuar.
Buey lerdo, bebe agua turbia.
Las injurias o bien vengadas o bien aguantadas.
Chanzas y danzas, no llenan panza, tajada buena si la llena.
Razones de "dice que", "pero" y "si no" no valen un comino.
Cuervos vienen, carne huelen.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Enero, claro y heladero.
Mañana será otro día.
Caga más una vaca que cien palomos.
Huí de la ceniza y caí en las brasas.
Jugar al abejón con alguien.
Indio con puro, ladrón seguro.
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
El mirón, ¡chitón!.
Una abeja no hace colmena.
Vino y pan andar te harán.
Dios da, nunca vende.
De lo bueno, el mundo debería estar lleno.
Dime cuanto tienes y te diré cuanto vales.
Si mi cuerpo muere, deja que mi cuerpo muera, pero no dejes morir a mi país
El bebedor fino, a sorbitos bebe el vino.
Dios aprieta pero no ahoga.
El más cristiano se alegra, si se le muere la suegra.
Pan con sudor, sabe mejor.
Oficial diestro, pronto se hace maestro.
Ten rebaño de cabras, si hay muchos hijos para guardarlas.
Ay, Jesús, que el rosario de mi compadre no tiene cruz.
Está en todo menos en misa.
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.
Deja que el buey mee que descansa.
Amigo insincero, hago cuenta que perdí, de mi mula el sudadero.
Los fallos del médico, la tierra tapa.
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
Cara de melocotón, de niño y no de hombrón.
El montañés, por defender una necedad dice tres.
Hierba mala nunca muere y si muere no hace falta.
Enero, buen mes para el carbonero.
En la casa del cura siempre hay hartura.
Una a una, pronto se le acaban al racimo las uvas.
Procura siempre vivir como quien ha de morir.
Yo que callo, piedras apaño.
Invierno seco y verano mojado, para el que labra malhadado.
Casa en canto, y viña en pago.
Sé osado y serás afortunado.
Amores añejos acaban con los pellejos.