A cada paje, su ropaje.
La sed del corazón no se apaga con una gota de agua
Procura siempre vivir como quien ha de morir.
Fiar de Dios el alma, más no la capa.
O se tira de la cuerda para todos, o para ninguno.
Cada arroyo tiene su fuente.
Quien se empeña en pegarle una pedrada a la luna no lo conseguirá, pero terminará sabiendo manejar la honda.
Cuando la mula dice no paso y la mujer dice me caso, es más fácil que la mula pase a que la mujer no se case.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
La mujer buena, de la casa vacía hace llena.
Antes de hablar, pensar.
Imaginación hace cuerpo de lo que es visión.
Nada necesita quien tiene bastante.
A quien mucho tememos, muerto le queremos.
Hay que tomar el toro por las astas.
Para pelear se necesitan dos.
Los que duermen bajo las mismas sábanas aprenden a hablar con la misma boca
Lo que bien se aprende, nunca se pierde.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
El conocimiento llega a través de la práctica.
A quien no teme la muerte, nada le es fuerte.
Lo que bien se gana, bien se guarda.
Quiero demasiado a Dios para tener miedo al diablo
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
Si eres pobre, no quieras hacer lo que el rico.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
Donde no hay ganancia, cerca está la pérdida.
Cuanto más sepas mejor suerte tendrás.
La gloria no es galardón, cuando es soberbia y pasión.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
A enfermedad ignorada, pocas medicinas y a estudiarla.
De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.
Al hombre casado, su mujer lo hace bueno o malo.
Al que te puede tomar lo que tienes, dale lo que te pidiere.
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
El que no ama, no se desilusiona.
El que apura su vida, apura su muerte.
Ambicioso subido, pronto caído.
Si tú entiendes, las cosas son como son; si tú no entiendes, las cosas son tal como son.
Despacio, que llevo prisa.
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
Quien se enamora sin dinero y se sulfura sin poder es un infeliz
Más vale tener tortícolis por mirar muy alto, que volverse jorobado por mirar muy bajo.
Mal habiendo y bien esperando, morirme he triste y no sé cuando.
No olvides que la fortuna cambia como la luna.
O faja o caja.
La mejor forma de salvar la vida es corriendo.
Más le quiero mozo y pobre que no viejo que se doble.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.