Gente parada, malos pensamientos.
La avaricia rompe el saco.
A quien por sufrir deja la vida, vida por sufrir deja a la muerte.
Despacio voy, porque de prisa estoy.
Los ojos brillan al patrón cuando encuentra un tontorrón.
Más vale perder un minuto en la vida que la vida en un minuto.
Una que hice y tres que pensé hacer, cuatro que me apunté.
A la iglesia por devoción, y a la guerra por necesidad.
Cada dueño tiene su sueño.
Para salir del hoyo un buey solo no basta, se necesitan dos.
El interés mata la amistad
Si quieres ser bien servido, sírvete a ti mismo.
La ingratitud seca la fuente de la piedad.
Hace más el que quiere que el que puede.
Para un madrugador, uno que no duerma.
Necesidad disimulada es necesidad doblada.
Una mujer es como un puro: hay que encenderla a menudo.
Se goza más amando que siendo amado
Entre el honor y el dinero, lo segundo es lo primero.
Busca la felicidad en tu casa y no en la del vecino
El dinero no compra la felicidad.
Solo en la actividad desearás vivir cien años.
Es de bien nacido ser agradecido
El hambre viene sola, pero no se va sola.
Ilusión es para un calvo tener en su calva algo.
Más valioso que el dinero, es un sabio consejero.
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
Las manos ociosas conducen a la pobreza; las manos hábiles atraen riquezas.
Hombre estudioso, vale por cien perezosos.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
Cada día se aprende algo nuevo.
El que busca, encuentra.
Quién no se levanta temprano, nunca hace el trabajo diario.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
El uso hace al maestro.
Mira primero lo que haces, para que no te arrepientas después.
La alegría es gemela
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
No por moreno es feo, es más hace crecer el deseo
El secreto de la vida no está en vivir, sino en vivirla.
A confesión de parte relevo de prueba.
Con bondad se adquiere autoridad.
Hay que creer, rajar o desastillar.
Ser amable es ser invencible.
La buena ocasión, propicia al ladrón.
Saber es poder.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
La imprudencia abre la puerta, y la pereza la mantiene abierta.
Favor ofrecido, compromiso contraído.
Si quieres vivir sano, anda una legua más por año.