Los hijos del oidor que murió están más muertos que el oidor.
Cenas, y penas, y Madalenas, y soles, matan a los hombres.
Amor viejo, pena pero no muere.
No hay muerte más desastrada que la vida deshonrada.
A tuerto o a derecho, nuestra casa hasta el techo.
Que cada sacristán doble por su difunto.
Lo que no nos une, nos mata.
La muerte es flaca y no ha de poder conmigo.
El vergonzoso se muere de hambre entre dos panes.
Vive con ilusión mientras estés vivo, el ágil siempre sale adelante. Vi las llamas de una mansión, pero en la puerta yacía un muerto.
Cuando el Mapou (roble-árbol) muere, las cabras se comen sus hojas.
Vida del campo, o para tonto, o para Santo.
Nadie puede ser llamado feliz antes de su muerte.
El muerto y el arrimado, a los tres días apestan.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Una cosa rara sucedió en la muerte de mi tía: que un rato antes de morir aún vivía.
Oye, ve y calla, y vivirás vida holgada.
Hierba mala nunca muere y si muere no hace falta.
Aquí te cojo y aquí te mato.
Quien quisiere mentir, atestigüe con muertos.
El aire de Madrid mata a un hombre y no apaga un candil.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
Vive y deja vivir.
Muerto está el ausente, y vivo el presente.
Un hombre puede seguir vivo después de haber perdido la vida, pero no después de haber perdido su honor.
Acaba tuerta, que San Bartolomé está cerca.
Viejo cansado, muerto o corneado.
El peor de todos los temores, es el temor a vivir.
Cada cual se cuelga lo que mata.
Mercader y puerco, quiérolos muertos.
El que mata el marrano temprano, pasa buen invierno pero mal verano.
El verano muere siempre ahogado
Quien duerme diez horas, a la vejez llora.
Gozo anticipado, gozo malogrado.
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
A los viejos les espera la muerte a la puerta de su casa; a los jóvenes les espera al acecho.
Más vale despedirse que ser despedido.
Matad el hambre, y no deis lugar que la hartura os mate.
Lo que en la leche se mama, en la mortaja se derrama.
El que da lo que tiene antes de la muerte merece que le den con un canto en los dientes.
Cuando el viejo no bebe, cerca está de la muerte.
Quedarse sin el chivo y sin el mecate.
Dar es corazón, pedir es dolor
El hipo, en el niño para vivir, en el viejo para morir.
El lechón que siendo lechón no lo matan, muere marrano.
No busques de qué murió quien carne asada cenó.
Jugarse hasta la camisa.
Come y bebe, que la vida es breve.
Desengaños y sinsabores matan a los mejores.