El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
Variante: El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.
Quien sabe esperar, sabe lograr.
Entre reventar o peer, ¿qué duda puede haber?.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
La casa compuesta, la muerte a la puerta.
De sabios es el poco afirmar y el mucho dudar.
La malicia hace sucias las cosas limpias.
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.
Reniego del amigo que me encubre el peligro.
Ni ausente sin culpa ni presente sin disculpa.
El que tiene capa, escapa.
Difama, que algo queda.
Al que no le saben, le inventan.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
El qu'es comedido, come de lo qu'está escondido.
Pecado callado, medio perdonado.
Mulas y amigos faltan en los peligro.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
Por falta de un amén, que no se pierda un alma.
Una persona que se cambia de ropa siempre se oculta mientras se está cambiando.
Los difuntos, todos juntos.
La mucha alegría y la mucha tristeza, muerte acarrean.
Tu secreto debe pasar a ser parte de tu sangre.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
Allegó el mezquino y no supo para quién lo hizo.
Más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.
El corazón no habla, más adivina aunque calla.
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
Hombre dormido, ni del todo muerto ni del todo vivo.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
No saber de la misa la media.
Oir a todos, creer a pocos.
El infortunio pone a prueba a los amigos y descubre a los enemigos.
Lo que a la sombra se urdiese, a la luz del día aparece.
Entre hermano y hermano, dos testigos y un escribano.
Dar al olvido.
Es de sabios preguntar y de tontos el callar.
El rosario en el cuello, y el diablo en el cuerpo.
El destino baraja, nosotros jugamos.
El terco que se empecina, al fin descubre la mina.
Cual es el hombre, tal su fortuna y nombre.
A tal señor, tal honor.
A espaldas vueltas, memorias muertas.
Amigo lejos, amigo muerto.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
El diablo, harto de carne, se metió a fraile.
No tientes al diablo que lo veras venir.
Ante la duda, abstente.