El día que no escobé, vino quien no pensé.
Unos tener tanto y otros tan poco, propio es de este mundo loco.
Quien muere, ni cobra, ni paga, ni debe.
La honra y el provecho no duermen en el mismo lecho.
Hacerse el ignorante para chupar manteca.
Quien te altera te controla.
Marzo se lleva la culpa y Abril la fruta.
Boca que mucho se abre, o por sueño o por hambre.
Gran bien es castidad, ¿pero dónde está?.
Casa compuesta, caja en la puerta.
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
No hay asqueroso que no sea escrupuloso.
Las aguas quietas, corren profundas.
Yo me morí, y que cosas vi.
Hablar con lengua de plata.
Muchas manos en un plato causan arrebato.
El creído majadero, pierde más que el consejero.
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
Cada uno como pueda se explique, y se rasque donde le pique.
Darle a uno mala espina.
Juego de manos, rompedero de ano.
Oiga señor cagón, le digo con disimulo, apunte bien ese culo, en la boca del cajón.
Con un fraile no puede nadie, con dos, ni Dios, con una comunidad, ni la Santísima Trinidad.
Mal haya el vientre que del bien recibido no le viene miente.
Ningún muerto ha regresado, ni a dar un simple recado.
A su amigo, el gato le deja siempre señalado.
Agua a la entrada de la Luna, mucha o ninguna.
A boda y bautizo, no vayas sin ser llamado.
A todo hay remedio sino a la muerte.
A gran salto, gran quebranto.
El hombre tiene un origen y un destino... A menos que lo recuerde, perderá ambos.
De lo sublime a lo ridículo no hay más que un paso.
No busques la verdad, solo deja que te abriguen las opiniones.
Al hombre y al caballo, no apurallo.
Mujer que al andar culea, bien se yo lo que desexa.
Quien hiera la campana se expone a oír el sonido.
Favor ofrecido, compromiso contraído.
La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
La abeja, unas flores escoge y otras deja.
Pídele al viejo el consejo, te irá bien con él y llegarás a viejo.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
No puede ser larga la felicidad del mentiroso o ladrón.
Alegría y pobreza y no pesares y riqueza.
Variante: El ruin cuando más le ruegan, más se extiende.
El que es ciego de nación, nunca sabe por dónde anda.
Un buen mozo y un abad no pueden cargar a un asno contra su voluntad.
La manda del bueno no es de perder.
Fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro.
Refranes y sustos, hay para todos los gustos.