No hay mejor ciencia que paciencia y penitencia.
Dios en el cielo, en la tierra, el dinero.
La novedad de hoy es lo antiguo de mañana.
El que fía o promete, en deudas se mete.
Una mentira bien echada, vale mucho y no cuesta nada.
Nobleza y cariño, los hereda el niño.
Al que no ocupa de su negocio, nunca le confiaré el mío.
El que mucho analiza, se martiriza.
Debajo de mi capa, mate al Rey.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
El cornudo es el último que lo sabe.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
Quien hace mal, aborrece la claridad.
El que sabe sabe y el que no es jefe
El que no agradece, al diablo se parece.
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
Consejo de padre, guárdelo el hijo con siete llaves.
No puede el cura a la par, decir misa y confesar.
Para saber, has de leer.
Variante: En caso de duda, que sea yo la viuda.
La inteligencia es como los calzones, hay que tenerla pero no hay que mostrarla.
Juez que dudando condena, merece pena.
Cada loco con su tema y cada cuerdo con su apotema.
La mejor palabra es la que no se dice.
Pena de muerte tiene el que a viejo no llegue.
Compañía del ahorcado: ir con él y dejarle colgado.
Zumo de uvitas suaves, ¡qué bien sabes!.
Dame venta y te daré cuenta.
El hombre honra al amigo con afecto, responde a regalo con regalo. A risa responde con risa y al truco con trampa.
El muerto al pozo y la viuda al gozo.
Sé osado y serás afortunado.
Mientras hay alma, hay esperanza.
Jugar bien sus cartas.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
El cura y el que cura, no tienen hora segura.
En boca del mentiroso lo cierto se hace dudoso.
Cuernos que no ves, corazón que no siente.
El asunto de la jodienda no tiene enmienda.
Todos nos morimos, en el truco teniendo el as de espadas o el cuatro de copas, todas las cartas van al mismo mazo.
Cada cual a lo suyo.
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
¿A un "¡toma!", ¿quién no se asoma?.
Dios da nueces a quien no sabe cascarlas.
Cual andamos, tal medramos.
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
No muestres, ni al más amigo, los lunares de tu ombligo.
O faja o caja.
Anillo en dedo, u obispo o majadero.
Un hombre sin relación, es un hombre muerto.
Tres pueden decidir de forma satisfactoria si dos están ausentes