La suerte es loca y a todos nos toca.
Mal ladra el perro, cuando ladra de miedo.
La alegría, Dios la da y el diablo la quita.
¿Qué hace con la moza el viejo?. Hijos huérfanos.
Aquel que pregunta es un tonto por cinco minutos, pero el que no pregunta permanece tonto por siempre.
El hombre se tuerce; pero no se rompe.
Refran viejo, nunca miente.
Va al hoyo el mozo y el gozo al pozo.
A Dios rogando y con el mazo dando.
La felicidad consiste a menudo en el arte de saberse engañar
Al amigo falso, tómelo el cadalso.
Ay del ay que al alma llega y en llegando allí se queda.
Hombre precavido, sabe el horario del marido.
El que siembra alguna virtud. coge fama.
Necio o loco es el orgulloso, pues no medita en que fue lodo y será polvo.
Pan, vino y ajo crudo, y verás quien es cada uno.
Donde tiene el tesoro el avariento, tiene el entendimiento.
Dentro del cielo tú forjas tu designio. Lo decretarás: ¿acaso te hastíes y aquí nos escondas tu fama y tu gloria en la tierra? ¿Qué es lo que decretas?
Hay quien no ve su camino.
Dando al diablo el hato y el garabato.
Bien se sabe atrever quien nada tiene que aprender.
La muerte no suele avisar, cuando menos lo piensas, ahí está.
Entendimiento agudo pero sin grandeza lo pincha todo y nada mueve.
El miedo guarda la viña, que no el viñadero.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
Quien corre con más alarde, o no llega, o llega tarde.
La necesidad agudiza el ingenio.
Nadie se meta donde no le llaman.
La suerte está echada.
Te conozco mascarita
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
Cerca está de saber vencer quien bien sabe pelear.
Tu desnudo y yo sin bragas, algo me hagas.
Los celos son una pasión vulgar; son algo desconocido entre las personas de alta cuna
Con arte y con engaño se vive la mitad del año y con engaño arte se vive la otra parte.
Desvestir un santo para vestir otro.
El tiempo es una lima que muerde sin hacer ruido.
Lo que se deja al tiempo es del tiempo
Ni Justicia ni verdad en la tierra encontrarás.
Clérigos y cuervos, huélganse con los muertos.
Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.
Santo Tomé, ver y creer.
O bien o mal, va a lo suyo cada cual.
No entra en misa la campana, y a todos llama.
Ni fíes de hombre cejunto, ni tengas miedo a un difunto.
Quien nada guardó, nada encontró.
Solo una puerta no abre el martillo de oro: la puerta del cielo.
Aire colado, a muchos ha matado.
Unos dicen lo que saben, y otros saben lo que dicen.
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.