Para poca ventura, remedio es la sepultura.
Gran riqueza cien quebraderos de cabeza.
A quien mal vive, su miedo le sigue.
¿Enseñar sin saber?, como no sea el culo, no sé qué.
El hombre que conoce todo lo que la humanidad ha creído, ¿cómo es posible que siga creyendo?
El que con locura nace, con ella yace.
Cielo borreguero, vendaval o agua del cielo.
¿Qué es la lengua en la boca del virtuoso? Es la llave que abre un tesoro.
Una desgracia, a cualquiera le pasa.
El que es de tu profesión, es tu perdición.
Pasión tapa los ojos a la razón.
Río cruzado, santo olvidado.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
Jabón e hilo negro, todo es para la ropa.
Mal habiendo y bien esperando, morirme he triste y no sé cuando.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
Burlas de manos, burlas de villanos.
No te fíes de las nieblas, ni de las promesas de suegra.
La ocasión abre la puerta del pecado, evítala y evitarás el peligro.
A mí todos me hallan, pero yo no hallo a nadie.
Muchos saben el precio de algo, pero no su valor. Pues hay cosas que no tienen precio cuyo valor es incalculable.
Hombre chiquitín, bailarín y mentirosín.
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
¿Quién te metió por puerta de tu enemigo?. Hambre y frío.
Volverse humo.
De chicos es el temer y de grandes el atrever.
Como el culebrón de majano, que tira la piedra y esconde la mano.
Es quien predica y predica, quien menos cree lo que explica.
Sacar lo que el negro en el sermón: los pies fríos y la cabeza caliente.
Con la cruz en el pecho, pero el diablo en los hechos.
Mala olla y buen testamento.
Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
El corazón tiene sus razones, que la razón desconoce.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
Fortuna te dé Dios, talento no.
Agrada, quien manda.
Buscando un amigo mi vida pasé; me muero de viejo y no lo encontré.
Al amigo que no es cierto, con guiño de tuerto.
Dios te guarde de odioso señor y de compañía de traidor.
Un hombre ocioso es compañero de juegos del diablo.
Roma, acuerdos y locos doma.
Cosa hallada no es hurtada.
El espejo no sabe mentir; lo que le dijeron ha de decir.
Hay que creer, rajar o desastillar.
La mentira dura hasta que la verdad florece.
Quien guarda valores, padece temores.
Según es el dinero, es el meneo.
Ocasión que se va, quien sabe si volverá.
Con el tiempo todo se sabe, y con el tiempo todo se olvida y se deshace.
Dios me libre de una manía, aunque sea de misa.