Amor sin besos es como chocolate sin queso.
A la carne vino, y si es jamón, con más razón.
Amor de niña, agua en cestillla.
Pan de boda, duro a las pocas horas.
Palabra de cortesano, humo vano.
Ese huevo, quiere sal.
Carne de cochino, pide vino.
Los hombres y el buen licor, más añejitos mejor.
Abril frío, poco pan y poco vino.
Hambre y sed, la mejor salsa para comer.
El vino por el color, el pan por el olor y todo por el sabor.
Más vale la sal, que el chivo.
Hace un frío que se hielan las palabras.
El buen vino para el catador fino.
Bebe el vino en vidrio; y si el vino es generoso, en cristal precioso.
El amor refresca como el rocío
Con cacao se paga el cacao, con dinero el dinero y con maíz el maíz.
Año de avellana, año de ratoncillos y de nieve.
Que con su pan se lo coman.
Lluvia y nieve por enero, son anuncios lisonjeros.
Si la vida te da manzanas, hazte un zumo de peras.
Septiembre muy mojado, mucho mosto pero aguado.
A poco pan, tomar primero.
De la nieve no sale más que agua
Esto es el pan nuestro de cada día.
Bebe vino y come queso, y sabrás que es eso.
Las migas son también pan.
El de las piedras hace pan.
A falta de gallina, bueno es caldo de habas.
El que hambre tiene, con pan sueña.
Agua cocida, saludable y desabrida.
El vino peleón, tomarlo en jarro o en porrón.
Échale guindas al pavo.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
Palabra de boca, piedra de honda.
Jamón y porrón, hacen buena reunión.
Mayo come trigo y Agosto bebe vino.
Si a la abeja ves beber, muy pronto verás llover.
Harta el pan casero, y no el del panadero.
Asno con hambre, cardos come.
Quien no ha probado lo amargo no sabe lo que es dulce.
El melón y la mujer, difíciles son de entender.
Ajo, cebolla, y limón, y déjate de inyección.
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
Una salsa de tomate, le sentaría bien hasta el chocolate.
La amistad, la que quieras, pero la cebada, a veinte la fanega.
Bromas y aceitunas, pocas o ninguna.
Pimiento, sal, cebolla, cuando se pone la olla.
Agua y pan, comida de can; pan y agua, carne y vino, comida de peregrino.
Hacer la del humo.