Resbalada no es caída, pero es cosa parecida.
El tuerto es el rey en el mundo de los ciegos.
Hacer como vaca y cubrir como gata.
Amor de puta y convite de mesonero, siempre cuesta dinero.
El que a larga vida llega, mucho mal vio y más espera.
Amor irresoluto, mucha flor y poco fruto.
Llevar bien puestos los calzones.
La tontería se sitúa siempre en primera fila para ser vista. La inteligencia, por el contrario, se sitúa detrás para observar.
Boda en mayo ¡Qué fallo!
Tripas llevan pies, que no pies a tripas.
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
En España, amigos de hoy, enemigos de mañana.
Como que se murió si me debía.
Como la noche al día, el pesar a la alegría.
La mala cama hace la noche larga.
Se ve la paja en el ojo ajeno y no se ve la viga en el propio.
El chocolate, muy movido y poco hervido.
El amor muere de mal ausencia.
Una palabra aguda hiere más que un arma afilada.
Estornudos y frailes, salen a pares.
A hombre hablador e indiscreto no confíes tu secreto.
El mundo es de los audaces.
El futuro de los justos es halagüeño; la esperanza de los malvados se desvanece.
Contra el nacimiento y la muerte no hay remedio.
En apurada ocasión, haz de tripas corazón.
Por lo estrecho se va al cielo, y por lo ancho al infierno.
No porque ande pa delante, deja de ser ignorante.
El que no se atreve a largar velas hasta que tenga un viento favorable perderá muchos viajes.
Y el que es panzón ni aunque lo fajen.
Callemos, que el sordo escucha.
Agua fina saca la espina.
Es tarde cerrar la puerta del establo después que los caballos se han desbocado.
Zozobra la verdad; más nunca ahogada la verás.
Al mal segador la paja estorba.
De chica candela, grande hoguera.
La hija paridera, y la madre, cobertera.
De aire colado y de fraile colorado, guárdeme Dios.
Entre hermano y hermano, no metas la mano.
El marido celoso nunca tiene reposo.
En boca cerrada no entran moscas.
Muerto el perro, se acaba la rabia.
Boca ancha, corazón estrecho.
Un hombre de respeto debe ser reservado, reflexivo y valiente en la batalla; todos (los hombres) deben mantener el buen humor hasta que el fin les llegue.
Casa sin moradores, nido de ratones.
Burlas que son veras, otro las quiera.
Acuérdate, nuera, de que también serás suegra.
El que vive en la montaña, piensa que tiene algo y no tiene nada.
El más peligroso de todos los animales salvajes es el calumniador; de los mansos el adulador.
Primero, pensar y después, hablar.
El que se ríe a solas de su maldad se acuerda.