Hay golpes tan fuertes en la vida, yo no sé!
El pez que busca el anzuelo busca su duelo.
Cada uno se apaña según tiene maña.
Consejo de padre, guárdelo el hijo con siete llaves.
Quien no tiene quiere más.
La suerte es loca y a cualquiera le toca.
En el pecado se lleva la penitencia.
Al papel y a la mujer, lo que le quieran poner.
Coge brillo cadenita, que tu mojo llega.
Aunque digas y no hagas, haz y no digas.
Quien desparte lleva la peor parte.
La obligación es primero que la devoción.
Ya me morí, y quien me lloró vi.
Fruta desabrida, no es apetecida.
De desgraciados está el mundo lleno.
Ni compres mula coja pensando que ha de sanar, ni te cases con puta pensando que ha de cambiar.
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
Guagua que llora mama.
La paciencia es buena ciencia.
Cuando el gato falta, los ratones bailan.
Donde uno piensa, otro sueña.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
Dios los cría y el diablo los junta.
Sin pan y vino, no hay amor fino.
Es más fácil tapar el sol con un dedo que la verdad con una montaña de mentiras.
No pruebes la profundidad del rio con ambos pies.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
La mujer de quien un hijo ha sido comido por una bruja es quien mejor conoce los males de brujería.
Rubio bermejo, mal pelo y peor pellejo.
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
Antes perderá el hombre el diente que la simiente.
La pisada del amo, el mejor abono.
A quien le duele la buba, ese la estruja.
Nadie le da vela en este entierro.
La soledad no trae felicidad.
¿Qué, es que no se lo comieron anoche?
En la casa del cura, siempre reina la ventura.
Donde fuerza viene, derecho se pierde.
De floja tierra, nunca abundante cosecha.
Haz buena harina y no toques bocina.
Ese te quiere bien, te hace llorar.
Sácame de aquí y degüéllame allí.
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
Hablar poquito, y mear clarito.
Ocasión llegada presto agárrala.
El mejor maestro de espada muere a manos del que no sabe nada.
Roer siempre el mismo hueso
Cuando pudieres trabajar, no lo dejes, aunque no te den lo que mereces.