Sabio es quien poco habla y mucho calla.
Está más loco que una cabra.
Jorobas y manías no las curan los médicos.
La fortuna es madrina de los necios.
Madre no viste, padre no tuviste: diablo te hiciste.
Más vale ser feo y sabio que hermoso y necio.
El hombre puede pasar por sabio cuando busca la sabiduría; pero si cree haberla encontrado es un necio.
Buscaba el necio su asno y lo llevaba debajo.
No hables por boca ajena.
Cochino que tuerce la cola, no pone huevos.
Quien vive de recuerdos, vive entre muertos.
Hacerte amigo del juez
Más raro que perro verde
Se queja más que la llorona.
El mal oficial le echa la culpa a la herramienta.
El que tiene boca, se equivoca, y el que tiene culo se pee.
No basta parecerlo, hay que serlo.
El labrador que quiera empobrecer, a sus criados deja de ver.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
Oye lo que yo digo y no mires lo que hago.
Las malas compañías pervierten hasta los santos.
Quien se fía de un lobo, entre sus dientes muere.
Hay gente tan lista que se pierde de vista.
El diablo está en los detalles.
Quien come aprisa, come mal.
El miedo a los pequeños defectos hace crecer los grandes
Cabeza loca, la pierde su boca.
El que vende siempre se arrepiente el que compra nunca.
Jurado tiene el espejo no hacer bonito lo feo, ni joven lo viejo.
Mira quien eres y no por quien te tienes.
Soltero maduro, maricón seguro.
Cree lo que vieres y no lo que oyeres.
Más aburrido que un mico en un bonsái.
Lágrimas Las del heredero son risas encubiertas.
Aquel que pregunta es un tonto por cinco minutos, pero el que no pregunta permanece tonto por siempre.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
Mucho ojo, que la vista erro.
A enemigo que huye, puente de plata.
Buen pedidor, mal dador.
Más vale burro vivo que sabio muerto.
Sabe más que el tocino rancio.
Abominable es el hombre que hace mal uso de su tiempo
El que mucho promete, poco cumple.
Los fallos del médico, la tierra tapa.
Mal se caza con perros desganados.
Más son los que han tenido que arrepentirse de hablar que de guardar silencio.
El hombre sin honra, más hiede que un muerto.
Es quien predica y predica, quien menos cree lo que explica.
Padre no tuviste, madre no temiste; hijo, diablo te hiciste.
Cuenta tus faltas y deja las ajenas.