Mal ajeno es ruin consuelo.
La ciencia siempre es decente, y la ignorancia insolente.
En casa del ladrón te roban hasta la respiración.
El que sabe sabe y el que no es empleado publico.
No me tientes Satanás.
El avariento nunca está contento.
Amigo en la adversidad, amigod de verdad.
Borriquillo moruno, vivo cual ninguno.
Juicio precipitado, casi siempre errado.
Pasión tapa los ojos a la razón.
Ni santo sin estampa, ni juego sin trampa.
De juez de poca conciencia, no esperes justa sentencia.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
Los profetas y adivinos, embaucan a los cretinos.
Quien hace la cuenta sin el huesped, la hace dos veces.
Es como la gatita de Maria Ramos, que tira la piedra y esconde la mano.
La fe infundada en la autoridad no es fe
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
De ninguno has de decir lo que de ti no quieras decir.
Predico, predico, y yo soy el más borrico.
A quien mal vive, su miedo le sigue.
Más hace el lobo callando que el perro ladrando.
Zambullo, suelta lo que no es tuyo.
No digas tu secreto al amigo, por si mañana es tu enemigo.
Peor es mascar lauchas
Donde el necio se arruinó, el cuerdo prosperó.
Hacerse el ignorante para chupar manteca.
No es vergonzoso preguntar, es vergonzoso no preguntar.
Eso dicen las malas lenguas y la mía que no es tan buena.
Trato es trato.
El que depende de otro come mal y cena peor.
La ignorancia es peor que la corrupción.
Nadie es sabio en todas partes.
Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.
La gente discreta, no suelta la jeta.
Tanto peca lo mucho como lo poco.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
La Verdad es relativa, la neta es absoluta.
El terco que se empecina, al fin descubre la mina.
Hombre hablador, poco cumplidor.
Mal haya el vientre que del bien recibido no le viene miente.
Para que no se espante el borrico por delante.
De la mala mujer no te guíes y de la buena no te fíes.
Una vez se engaña a un gitano, dos a ningún cristiano.
Es peor la envidia del amigo que el odio del enemigo.
Nada es virtud ni pecado, mientras no sea divulgado.
El que habla es el que peca.
No basta con ser buena, hay que aparentarlo.
Tabernero que bebe, termina donde no debe.