De casa que amanece a mediodía, guárdenos Dios y Santa María.
No saber de la misa la media.
Más vale tuerta que muerta.
Si tu mujer trabaja, no tienes con que espantarla.
Gallegos y asturianos, primos hermanos.
Muy pronto te cansados y en un año te amansarás.
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
Ni calabaza sin tapón, ni mujer sin quita y pon.
Más vale que se pierda una casa que no dos.
Después de tragos y fiestas, mira bien con quien te acuestas.
A mocedad sin vicio y de buena pasada, larga vejez y descansada.
Entre un pastor y una garrota, no pasa la bota.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
Habla Marta y responde Justa; una puta a otra busca.
El tiempo es padre de la verdad y a relucir la sacará.
Amistades que del vino se hacen, al dormir la mona se deshacen.
Amor no quita conocimiento.
Quien rompe una tela de araña a ella y a él de daña.
El amor del cobarde hace hombre para alarde.
El amor es una flor de primavera entre dos personas que se desarrolla en verano y no se marchita en invierno.
Una buena dote es un lecho de espinos
Viejo con moza, mal retoza.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
Lo que con tus padres hagas, con tus hijos lo pagas.
La mujer celosa cree en todo aquello que la pasión le sugiere
La oveja y la abeja, por Abril sueltan la pelleja.
La alegría intensa es cosa seria
Nunca patees el pesebre que te vio nacer.
El que con locura ama, nunca llega hasta la cama.
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
Con pan y vino, se anda el camino.
¿Con caballo, con dinero y sin mujer, cuándo se te vuelve a ver?.
Al hombre pobre, la cama se lo come.
El corazón tiene sus razones, que la razón desconoce.
Tras cornudo, apaleado, y mándale bailar.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
El que con locura nace, con ella yace.
El enamorado, ve en la verruga de su novia un lunar encarnado.
En casa llena sienta bien la torta ajena.
Cosa rara, cosa cara.
El amor deja ver las rosas y no las espinas
Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.
Mano sobre mano, como mujer de escribano.
Amor de puta y fuego de aulagas si presto se enciende, presto se apaga.
Una cosa es la que piensa el amo y otra la que piensa el caballo.
Dicen que el hombre no es hombre hasta que no oye su nombre de labios de una mujer.
El amor es un rocío que humedece al mismo tiempo las ortigas y los lirios
Se goza más amando que siendo amado
Quien de servilleta pasa a mantel, no hay quien pueda con él.
Bondad con hermosura, poco dura.