Ni fíes de hombre cejunto, ni tengas miedo a un difunto.
Tabaco, vino y mujer, echan al hombre a perder.
Al miedo plata; y al amor cariño.
Amistad verdadera o fingida, el tiempo la examina.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
La mujer decente, sufre más que se divierte.
El amor de un hombre por una mujer se desvanece como la luna, pero el amor de un hermano por un hermano es permanente como las estrellas y perdura como la palabra del profeta.
O todos en la cama, o todos en el suelo.
La mujer es gente en la letrina.
Quien promete amor eterno es porque desconoce los cuernos.
Los errores son grandes cuando el afecto es pequeño
Machuco le dijo a Vargas: parejitas van las cargas.
El amor puro es mejor con algo de puro amor.
Amor y fortuna, no tienen defensa alguna.
A la puta, el hijo la saca de duda.
Donde hay miedo hay poco lugar para el amor
Pan con vino no emborracha, pero alegra a la muchacha.
Amor mezclado con duro, fracaso seguro.
De morir hay mil modos; de nacer uno solo.
Amor loco, yo por vos, y vos por otro.
Amor, pocas veces da placer, y muchísimas dolor.
Un padre puede mantener diez hijos, diez hijos no pueden mantener a un padre.
Juntos en las duras y en las maduras.
Neblina, del agua es madrina.
Pan caliente y uvas, a las mozas ponen mudas y a las viejas quitan las arrugas.
Conquistada la madre, segura está la hija.
Solo como Adán en el día de la madre
Con copete y sin copete, señora vos sois hermosa, más el copete es gran cosa.
Oficio merdulero, criar al hijo y después al nieto.
Lluvia y sol, fiesta de caracol.
El hijo que sale al padre, saca de duda a la madre.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
El amor y la nariz enrojecida no pueden ocultarse.
Cuando mi madre esta en misa, yo bailo en camisa.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
No puede el cura a la par, decir misa y confesar.
Un hombre es juzgado cuanto a su trabajo.
El hijo muerto, y el apio al huerto.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
Los hijos de mis hijas, mis nietos son. Los de mis hijos, sábelo Dios.
Como es la madre, así es la hija.
El amor es atrevido más que la ignorancia.
El mejor suegro, vestido de negro.
El amor: todo lo sufre, todo lo espera.
Frente al amor y la muerte no sirve de nada ser fuerte
Va que ha (te vas a quedar, frase dicha por los "abuelos" a los cabos al finalizar la mili).
A la mujer, ni todo el amor, ni todo el dinero.
Con amor y aguardiente, nada se siente.
Llegar y besar, suerte es singular.
Al que bien come y mejor bebe, la muerte no se le atreve.