Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
Muchos Mollet sacan buenos mofletes.
Valentón y rufián, allá se van.
Quien más come y con más gana, no es quien paga la marrana.
Le debe a cada santo una vela.
Cual el tiempo, tal el tiento.
Roer siempre el mismo hueso
Agua de llena, noche de angulas.
Si llueve en Febrero, en todo el año hay tempero.
A fuer del Potro, un maravedí da otro.
Acabada la misa, se parten las obladas.
Hombre refranero, maricón o pilonero.
Abril, siempre fue vil.
Cochino fiado, gruñe todo el año.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
Febrerillo corto con sus días 28, si tuviera más cuatro, no quedaba ni perro ni gato.
En el mes de San Juan, al sol se cuece el pan.
Ni sábado sin sol, ni moza sin amor.
Febrerillo loco, Marzo ventoso y Abril lluvioso hacen a Mayo florido y hermoso.
El que mucho analiza, se martiriza.
Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
Recuérdalo bien Mamerto, todo pirata no es tuerto.
Buena fiesta hace Miguel, con sus hijos y su mujer.
Enero caliente, el diablo trae en el vientre.
Tener un hambre de lobo.
Hasta San Antón Pascuas son, y si las quieres alargar hasta la Virgen de la Paz.
Un barbudo, un cano, un licenciado, si no nieva el invierno se ha acabado
Por San Andrés, la nieve en los pies.
Mujer de tahúr, no te alegres, o que ti home esta noche gana mañana lo pierdes.
Entre los extremos de cobarde y de temerario está el medio de la valentía.
Abril Abrilete, cuando la viña mete.
Por Abril duérmese el mozo ruin, y por Mayo el mozo y el amo.
No hay sábado sin sol, ni mocita sin amor, ni viejo sin dolor.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
Cada día tiene su refrán y su afán.
Ya muerta la burra, vino la albarda.
Dar una de cal y otra de arena.
Abril siempre vil; al principio, al medio y al fin.
Lo que de noche se hace a la mañana aparece.
A buenas horas, mangas verdes
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Quien tiene noches alegres, ha de soportar mañanas tristes.
La primavera la sangre altera.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
Niebla en la mañana, tarde muy galana.
Más pesado y más malsano, que la carne de marrano.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
En nochebuena y en Navidad, la brasa de casa más caliente está.
El marido a su Rosario, le da "pa' lo necesario".
Da el sartenazo al que tiene la sartén por el mango.